EEUU-países andinos

En mayo de 2004, los Estados Unidos comenzaron negociaciones con Colombia, Ecuador y Perú para lograr alguna forma de TLC con los tres países andinos -y más tarde, si funcionaban los planes de los Estados Unidos, también con Bolivia.

Según los informes iniciales de la prensa, “Hay tres escenarios distintos en discusión acerca de cómo estructurar el acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. La primera sería un acuerdo plurilateral entre los cuatro países. La segunda serían acuerdos bilaterales individuales entre los Estados Unidos y cada uno de los tres países andinos. La tercera sería un acuerdo entre los tres miembros de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que tienen obligaciones dentro del CAN, y los Estados Unidos. Estados Unidos prefiere la solución utilizada en el acuerdo del Tratado De Libre Comercio de América Central, es decir, un acuerdo plurilateral entre todas las partes. Esta opción no es viable a través del CAN porque no todos los miembros del CAN participan del proceso de un TLC con los Estados Unidos. Por lo tanto, según el jefe de la delegación colombiana, lo que puede surgir es un acuerdo plurilateral entre los Estados Unidos y un bloque especial comprendido por Colombia, Ecuador y Perú”.

Desde entonces, una serie de tensiones especiales han signado esas discusiones sobre un TLC. Una es que los países andinos han estado reacios a ir más allá de sus obligaciones de la OMC en términos de derechos de propiedad intelectual. Los gobiernos han seguido expresando fuertes preocupaciones acerca de la biodiversidad, el conocimiento tradicional y el acceso a los medicamentos. Otra gran preocupación ha sido con relación a la agricultura, en la cual los países andinos están reacios a liberalizar sus mercados en términos bilaterales si los Estados Unidos no aceptaran reducir las subvenciones internas. Una preocupación subyacente ha sido cómo interactuaría el TLC con la legislación de la Comunidad Andina en el sentido de cuál tomaría precedencia.

Con relación a los Estados Unidos, se ha señalado la falta de flexibilidad de Washington como un sello del proceso. Por esa razón, mucha gente se niega a calificar a esto de “negociaciones”.

Los pueblos indígenas, las organizaciones de agricultores, los sindicatos y otros movimientos sociales se han movilizado fuertemente para detener este TLC. El TLC ha sido visto desde el principio como una profunda capitulación ante los intereses económicos y geopolíticos de los Estados Unidos. En Colombia, Ecuador y Perú, distintos sectores han impulsado referendos nacionales sobre el TLC en sus respectivos países —y en varias ocasiones organizaron su propio referéndum. A fines de setiembre de 2005 los Estados Unidos emitieron un ultimátum para firmar un acuerdo el 20 de noviembre de 2005 —antes del proceso electoral de 2006 en tres países andinos y la expiración a mitad de 2007 de la autoridad de negociación comercial de “vía rápida” de Bush. Sin embargo, a fines de noviembre no se había logrado ningún acuerdo. Colombia y Ecuador dieron marcha atrás en varios temas y Perú anunció que continuaría solo.

Considerando que a partir de diciembre del año 2005 Perú concluyó un acuerdo comercial bilateral con los EEUU y que las negociaciones continuaron también de manera bilateral con Colombia hasta su entrada en vigencia en marzo del 2012, es que a partir de esta fecha continuamos presentando la información en forma independiente en EEUU-Perú y EEUU-Colombia.

En cuanto a Ecuador, la declaratoria de caducidad de la petrolera estadounidense (Oxy) en mayo del año 2006, constituyó una estocada mortal para las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Ecuador Y Estados Unidos. Con esta decisión, el gobierno de Ecuador acató la ley y el reclamo de la mayoría de los ecuatorianos, que durante los últimos meses había demandado la suspensión de las conversaciones del TLC y la salida de la Oxy.

última actualización: mayo de 2012


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