Cinco cosas que te vas a comer con el acuerdo CETA

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Cinco cosas que te vas a comer con el acuerdo CETA

Por Yago Álvarez | 21-9-17

El acuerdo comercial CETA entrará en vigor casi en su totalidad. Muchos de los alimentos, antes prohibidos en la Unión Europea, podrán llegar a nuestra mesa en los próximos meses.

Este viernes día 22, el polémico acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Canadá, conocido como CETA por sus siglas en inglés, entrará en vigor casi en su totalidad. Un 90% de sus directivas se comenzarán a aplicar sin que el acuerdo haya sido ratificado por muchos de los parlamentos de los Estados miembros. Bélgica ha recurrido el sistema de arbitraje ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y países como la Francia de Macron, han encargado estudios sobre sus posibles riesgos antes de votarlo.

Mientras llueven críticas sobre la puesta en vigor de un tratado que sigue levantando suspicacias, el Gobierno español ya ha dado luz verde a su aplicación. Colectivos ecologistas y la campaña “No al TTIP, CETA y TiSA” siguen denunciando las graves consecuencias que puede tener la puesta en marcha de un tratado de libre comercio que podría rebajar los estándares de control y calidad de los productos y servicios que vienen de Canadá. Estos cinco grupos de alimentos podrán encontrarse dentro de muy pronto en nuestros menús diarios.

1. La carne clorada

Las regulaciones canadienses permiten que la carne de vaca y pollo sea lavada y procesada con agua clorada, algo que está prohibido en la UE. Este proceso consiste en utilizar agua con cloro y otros químicos para limpiar la carne al final del proceso de producción. Los posibles efectos para la salud de este método siguen siendo una incógnita. Las importaciones de la UE de vaca y cerdo aumentarán, impulsadas por unos precios más bajos obtenidos gracias a una industrialización de las granjas que aquí no se ha alcanzado todavía.

2. Fármacos de crecimiento en la carne

Uno de los secretos de esa industria alimentaria de superproducción se encuentra en los fármacos y hormonas de crecimiento. Uno de ellos es la ractopamina, un fármaco beta-agonista que estimula el crecimiento y que está prohibido en 160 países, incluidos los de la UE, debido a la preocupación acerca de su impacto en la salud humana. En Canadá está permitida y utilizada como droga veterinaria que se inyecta al ganado bovino, cerdos y pavos. El estimulante es inyectado antes del sacrificio por lo que los niveles de residuo permanecen en el alimento.

3. Alimentos genéticamente modificados

La “tolerancia cero” de la UE permite solo el 0,1% de material modificado genéticamente (GM) en variedades que no estén aprobadas, pero en Canadá la cosa es muy distinta. Canadá es uno de los tres grandes productores de alimento GM del mundo. La UE obliga a etiquetar cualquier producto que haya sido modificado genéticamente (conteniendo más del 0,9% de ingredientes GM). En cambio, en Canadá, no se requiere un etiquetado obligatorio, solo voluntario.

A pesar de que la UE no utiliza los cultivos transgénicos para el consumo humano directo, dos, maíz y soja, están permitidos en la alimentación animal, y la soja GM canadiense es ampliamente utilizada en la UE. El aceite de colza, el maíz, soja y remolacha azucarera modificada genéticamente canadiense, son otros de los alimentos que podrían llegar a nuestras mesas sin pasar los controles que, hasta ahora, se exigen la UE.

4. Colorantes alimentarios

La regulación canadiense permite que los fabricantes puedan etiquetarlos utilizando su nombre común, como “Fast Green FCF” o simplemente “colorantes”. Muchos de ellos están permitidos allí, pero no en la UE. Algunos de los prohibidos en varios de los Estados miembros, y que podremos encontrar en nuestros alimentos desde hoy, son el Fast Green FCF, el Citrus Red No.2, 18 Allura Red, Ponceau SX, Brilliant Blue FCF, indigotina y tartrazina

5. Salmón clonado

En mayo de 2016, Health Canada y la Canadian Food Inspection Agency anunció que el salmón genéticamente modificado de la empresa AquaBounty ha sido aprobado para la venta como alimento en Canadá. Este es el primer animal genéticamente modificado en ser aprobado en Canadá tanto para alimento humano como para animal, en filetes de pescado, aceite de pescado o alimento de peces. Y en Canadá, la empresa no está obligada a etiquetarlo en los estantes de las tiendas. Las tasas arancelarias para el salmón, que ahora se extienden hasta el 15%, se eliminarán bajo el CETA, por lo que más salmón canadiense se venderá en Europa.

source: El Salto