Costa Rica: Sector lechero empieza a sentir los efectos del TLC

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Costa Rica: Sector lechero empieza a sentir los efectos del TLC

Por El Mundo | 26-3-17

Es inminente el ingreso de leche de países como Nueva Zelanda, donde se produce leche con esquemas de costos muy competitivos.

A 12 años de la firma del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (TLC) el sector lechero empieza a sentir los efectos de este acuerdo comercial.

Según el tratado, 10 años después de la firma del convenio, empezaría a regir la desgravación arancelaria para los productos lácteos de las partes.

Luego del vencimiento ese periodo de gracia, desde el 2016 entró a regir la desgravación para los productos lácteos, con un 65% de reducción en el arancel.

Para este año, Erick Montero, de la Cámara Nacional de Productores de Leche, confirmó que el arancel se coloca en 52%. La reducción seguirá de forma progresiva hasta que llegue a 0, cuando se cumpla el plazo, en el 2025.

La desgravación arancelaria es una rebaja porcentual, inmediata, progresiva o cronológica de aranceles aduaneros para bienes o mercancías. Se entiende por arancel las tasas o cuotas que se establecen en forma de porcentajes o términos específicos que determinan el pago de los impuestos al comercio exterior a pagar, aplicándose a valor precio de un bien que les sirve de base y de donde resulta el impuesto de la importación o exportación.

¿Cómo funciona?

Carlos Pomadera, productor ganadero, explicó que todos los productos lácteos tienen aranceles muy diferentes; la importación de leche en polvo, por ejemplo, sería de las beneficiadas. Agregó que en la actualidad ingresan al país derivados lácteos sin arancel de Nicaragua y Chile, como resultado de otros tratados.

Reconoció, sin embargo, que la importación actual de productos lácteos no es masiva, pues apenas representa un 10% de la producción total. Se debe tener claro que cada producto es diferente: la importación de leche evaporada y condensada es del 100%, mientras que en la fluida es del 3%.

“El país puede exportar e importar, siempre y cuando exista una estrategia exportadora sostenible. Es muy riesgoso calificar los lácteos en general, porque existe mucha diferencia entre la capacidad de los productores, ya que las industrias producen y usan insumos diferentes y el impacto se dará en muchas empresas, según lo que produzca cada una”, agregó.

Pomadera señaló que la innovación y el desarrollo tecnológico son factores clave en la industria, sobre todo para bajar costos de producción e incluir productos novedosos. “Costa Rica puede dar mucho valor agregado a los lácteos y aprovechar la marca país con el tema de la protección ambiental”.

Costa Rica requiere de un modelo que reduzca los costos y aumente el margen por litro de leche producido, protección contra la vulnerabilidad climática, más calidad de la leche, industrias con más calidad, valor agregado y diferenciación de productos y mercados que paguen poro productos diferenciados, entre otros, indica el productor.

Primeros efectos

Juan José Romero, investigador del Centro Regional de Informática para la Producción Animal Sostenible (CRIPAS), de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (EMV-UNA), sostiene que en este momento, cuando se empiezan a implementar las primeras reducciones en el esquema arancelario, ya hay un impacto al productor nacional, pues el esquema usado no es competitivo y favorece el ingreso de leche fluida y subproductos, que limitará la colocación de productos costarricense en el mercado nacional.

Ante esta realidad, es inminente el ingreso de leche de países como Nueva Zelanda, donde se produce leche con esquemas de costos muy competitivos por sus sistemas de alimentación, manejo de hatos, alta genética y alto nivel tecnológico, o de la misma Nicaragua, en donde se produce en condiciones completamente distintas de genética bovina y tecnología, pero a muy bajos costos. De hecho, Nicaragua fue el país centroamericano que más leche exportó en los últimos dos años. Además, con Nicaragua rige otro acuerdo, bajo el esquema de integración Centroamérica, el cual establece que todos los productos lácteos procedentes de este país tienen un arancel del 0%, según confirmó el Ministerio de Comercio Exterior.

Asimismo, es posible el ingreso de productos de Estados Unidos de América en donde, a pesar de que los costos de producción son similares a los de Costa Rica, las subvenciones que otorga el gobierno a los productores de leche, les permite ofrecer leche para exportación a precios muy competitivos. “Todas esas circunstancias podrían atentar, a futuro, con la entrada más fuerte de la desgravación arancelaria por el TLC”, dijo.

Débil producción nacional

Entre tanto Leiner Vargas, economista del Centro Internacional de Política Económica de la Universidad Nacional (Cinpe-UNA), manifestó que el fundamento del proceso del TLC, obedeció a un periodo de ajuste de la industria que permitiera aumentar la competitividad de la industria para enfrentar competencia de importaciones.

“La industria lechera está tan concentrada en el mundo, que la principal empresa productora de leche de nuestra es una microempresa. No tenemos las condiciones para competir en el mercado internacional de lácteos y mucho menos en los mercados de derivados de lácteos, lo cual implicaría un aumento significativo en las importaciones con la caída final del arancel y de las normas no arancelarias que hoy restringen tal importación”, explicó Vargas.

Agregó que la competencia no está en la leche líquida si no en la producción de derivados como helados, quesos y yogures.

El país tenía la tarea de mejorar el hato, los pastos, las cadenas de valor agregado, trabajar en los procesos de industrialización de etiquetado, inocuidad, sanidad animal y vegetal, asociación entre productores para tener escalas de producción más altas e incursionar en los mercados en donde se tenía apertura, lo cual significa que la agenda de producción nacional no ha sido lo suficientemente fuerte, añadió.

El economista destacó que si bien Costa Rica posee una industrial láctea fuerte en algunas regiones como Turrialba, San Carlos y Coronado, la escala de producción es pequeña. “Por esa razón debemos prepararnos a un proceso de apertura real que va a doler, en términos de que habrá mucha más importación y competencia de la que existe en la actualidad. Será bueno por la oferta de productos en el mercado, no así para el productor que perderá el valor agregado”.

Vargas recomienda que la sector lácteo invierta en la innovación, mejora de la productividad y compromiso con la especialización, en términos del valor agregado de sus productos.

Innovación de calidad

Aunque el panorama para el sector lechero no se vislumbra muy claro a partir del 2017, en esta lucha por apostar a la innovación y tecnologías, en el país opera en el mercado desde hace 30 años el VAMPP-Bovino 3.0 de la EMV-UNA, el cual es un programa diseñado para el manejo de hatos bovinos lecheros, doble propósito (leche y carne), así como una herramienta que apoya la toma de decisiones en la finca. Dicho programa ha sido adaptado y validado a las condiciones tropicales de Latinoamérica, lo que ha hecho de VAMPP el programa más utilizado en Costa Rica, Panamá y Honduras.

La plataforma VAMPP puede contribuir a que el sistema de producción sea mas eficiente para que los animales produzcan más y en las mejores condiciones. “Necesitamos obtener datos de calidad elaborados en el mismo sistema de producción, de manera que el análisis de esos datos permita obtener información para sacarle provecho. Por ejemplo, podría averiguar cuáles razas funcionan en determinado ambiente, cuál genética funciona mejor o bien escoger el biotipo de animales, en las condiciones ambientales y de manejo de finca”.

En este momento VAMPP-bovino 3.0 cuenta con alrededor de 1.800 licencias en el mercado, con un estimado de 1.500 usuarios activos en Costa Rica, además de ser aceptado con éxito en otros países de Norte, Centro y Sudamérica.

source: El Mundo