El Congreso Laboral Canadiense y la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia frente al Acuerdo de Libre Comercio entre Canadá y Colombia

EL CONGRESO LABORAL CANADIENSE, CLC, Y LA CENTRAL UNITARIA DE TRABAJADORES DE COLOMBIA, CUT, FRENTE AL ACUERDO DE LIBRE COMERCIO ENTRE CANADÁ Y COLOMBIA

Central Unitaria de Trabajadores - CUT, Bogotá, julio 16 de 2007

Hoy 16 de julio, en Lima se inicia la primera ronda de negociaciones del TLC de Perú y Colombia con Canadá. El Gobierno colombiano busca acceso preferencial a un mercado que importa el 4.5% de total mundial y que se cuenta como el quinto por su volumen de comercio. Frente a este acuerdo comercial la CUT y el CLC, firmamos un Convenio que recoge los siguientes puntos:

1. El Congreso Laboral Canadiense, CLC y la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia, CUT, con base en nuestra experiencia en los llamados tratados de libre comercio e inversión, tales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN; el Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, y ahora el Tratado de Libre Comercio entre EE.UU. y Colombia, conjuntamente declaramos nuestro rechazo y preocupación por este tipo de acuerdo, basado en modelos extremos de libre mercado que garantizan los derechos de los inversionistas por encima de los derechos humanos, sociales, económicos, culturales y laborales de sus ciudadanos.

Estos tratados son concebidos para ser suscritos entre naciones con grados equivalentes de desarrollo y, por tanto, desconocen las diferencias existentes entre economías como las de Estados Unidos y Canadá, cuyo desarrollo supera en más de cien veces a la de países como Colombia, con lo cual se consuma la liquidación de la producción nacional.

2. El adjuntar acuerdos secundarios no vinculantes o imponer multas insignificantes por violaciones a los derechos de los trabajadores no son mecanismos efectivos que conduzcan a mejoras en la implementación activa y el respeto por las normas laborales fundamentales, ni a la creación de puestos de trabajo.

Los tratados comerciales internacionales no deben reducir el poder de los gobiernos de legislar a favor del bien público y de proporcionar seguridad social, salud pública y educación a todos los ciudadanos, colocándose por encima de los ordenamientos constitucionales que garantizan los derechos de la población.

3. Como los legítimos representantes de los trabajadores en nuestros dos países, exigimos que cualquier negociación entre Canadá y Colombia, que busque un tratado comercial futuro, sea precedida por evaluaciones laborales y ambientales que analicen los impactos económicos y sociales del tratado sobre el mercado laboral, la movilidad del capital, los sueldos, la estabilidad laboral y las condiciones de trabajo de ambos países.

En el caso de Colombia, esta evaluación tendría que documentar el cumplimiento de los derechos humanos y laborales, así como de las obligaciones ambientales contraídas bajo tratados internacionales.

4. No se debería proceder a ningún tratado comercial entre Canadá y Colombia sin que el gobierno colombiano demuestre, completamente, acciones eficaces contra organizaciones paramilitares y redes criminales internacionales; evidencie avances significativos en materia de investigación y enjuiciamiento por crímenes contra sindicalistas; proporcione protección significativa y adecuada a sindicatos y sindicalistas; consiga que sus leyes laborales cumplan con las normas laborales fundamentales de la OIT y proporcione apoyo total a la oficina de la OIT, recientemente creada en Colombia, para monitorear el cumplimiento de los derechos laborales y continuar con la investigación de asesinatos de sindicalistas.

5. Tal como se ha declarado en la Plataforma Laboral de las Américas adoptada por organizaciones de trabajadores en todo el Hemisferio, para que un tratado comercial sea aceptable su meta central debe ser la creación de puestos de trabajo decente, el desarrollo sostenible y debe asegurar la protección de las normas laborales fundamentales en todas las naciones que participan en estos tratados.

Aspiramos a que las anteriores consideraciones sean tenidas en cuenta para lo cual iniciaremos actividades conjuntas entre las CUT y el CLC en esta perspectiva.

Bogotá, 16 de julio de 2007

CARLOS RODRIGUEZ DIAZ

Presidente

source: RECALCA