“El modelo de comercio actual genera grandes daños culturales, sociales y económicos"

JPEG - 42.1 KB

“El modelo de comercio actual genera grandes daños culturales, sociales y económicos"

Por Siscu Baiges | 10-3-17

El Manifiesto de la campaña ’Pobreza Cero’ "12 frentes de lucha contra las desigualdades" denuncia el papel que juegan los intercambios comerciales en la creación de desigualdad y los daños que causan a los derechos económicos, sociales y culturales, en vez de generar riqueza compartida. Reclama que se fomente un comercio equitativo y sostenible entre los países. Patricia Cantarell, responsable de Movilización Social y Presencia Pública de Intermón Oxfam, ha intervenido en la elaboración de este frente de lucha de ’Pobreza Cero’.

El actual modelo de intercambios comerciales ¿genera más pobreza que riqueza? ¿O genera riqueza para unos y pobreza para otros?

El comercio debería fomentar el intercambio equitativo pero el modelo actual nos está mostrando que los intercambios comerciales provocan grandes daños culturales, sociales y económicos. Y eso se traduce en más pobreza para las personas más débiles y vulnerables.

Si el modelo de intercambio comercial por parte de las empresas, acompañado de unas políticas de regulación del mercado, estuviera basado en el bienestar de las personas por encima de los intereses del negocio y los beneficios de unos pocos, generaría riqueza para todos. Pero el modelo que predomina hoy es un modelo que genera pobreza para una gran mayoría de personas. Aunque actualmente la economía mundial está creciendo sólo se benefician de ello unas pocas.

‘Oxfam Intermón’ publicó el año pasado un informe que ponía de manifiesto que la economía mundial está al servicio del 1%. Por lo tanto sí que podemos decir que el sistema actual está favoreciendo la riqueza de unos pocos en detrimento de la gran mayoría de la gente. El 1% más rico de la población mundial posee más riqueza que el 99% restante.

Cada vez se amplía más la brecha entre los ricos y los pobres.

¿Hay demasiados comerciantes que priorizan el negocio por encima del respeto a los Derechos Humanos?

Hay negocios y empresas que en nuestro país respetan los derechos humanos pero que no lo hacen cuando salen fuera. Pedimos coherencia, que lo que no se permite en nuestro país tampoco se permita fuera. En la línea en que trabajamos hemos conseguido que el Parlamento de Cataluña aprobara el pasado noviembre la creación del Centro de Evaluación de los impactos de las empresas catalanas en el exterior. Que el discurso del respeto a los derechos humanos se aplique también cuando actuamos fuera de Cataluña.

Destacan también la necesidad de que el comercio y la producción no pongan en peligro la sostenibilidad del Planeta.

El modelo de producción actual está causando ya que millones de personas sufran las condiciones del cambio climático en sus vidas. Especialmente en los países más pobres del mundo. Por ejemplo, en Burkina Faso, un 80% de su población vive de la agricultura y la ganadería y el hecho de que el clima sea totalmente impredecible pone en peligro su subsistencia.

El cambio climático afecta más a los que menos tienen. Los que menos lo han producido son los que más lo están sufriendo.

Inciden también en la necesidad de promover la ’soberanía alimentaria’. ¿Se puede promover sin medidas proteccionistas?

Sí. La soberanía alimentaria se define como el derecho de los pueblos a consumir alimentos sanos, producir de forma sostenible y que sean ellos quienes decidan el sistema propio de agricultura y alimentación. Debemos cuestionarnos quien marca las reglas del juego y a quién benefician. A partir de aquí podemos ver si unas medidas proteccionistas ayudan o perjudican a la mayoría de la gente. Si cuando una población está exportando sus productos lo hace por la voluntad de su población o por la de las empresas externas.

Hay que ver quien marca las reglas del juego cuando hablamos de proteccionismo o globalización.

Piden que no se aprueben tratados de libre comercio como el TTIP o el CETA (entre Estados Unidos o Canadá y la Unión Europea, en cada caso). El TTIP está paralizado pero el Parlamento Europeo acaba de aprobar el CETA.

Es una mala noticia. Parece mentira que después de años de negociación sea Donald Trump quien, probablemente, detenga el TTIP, aunque sea por motivos distintos a los que nosotros denunciamos. Los socialistas españoles han votado a favor del CETA, que puede ponerse en marcha en primavera. Estos tratados atentan contra la democracia porque dan más derechos y garantías jurídicas a las empresas que a los estados.

Esta noticia confirma que la lucha por un comercio internacional equitativo es imprescindible y básica para reducir la pobreza en el mundo.

El comercio podría ser una herramienta para sacar a la gente de la pobreza pero en función de las reglas del juego puede hacer absolutamente lo contrario. ’Pobreza Cero’ y las entidades que forman parte seguiremos trabajando para conseguir un comercio equitativo, que se puede conseguir si construimos una economía más humana y justa que esté al servicio del 90% de la población.

Necesitamos la implicación de los gobiernos, para que den respuesta a las necesidades básicas de la ciudadanía con una visión de futuro, con políticas globales y que no sean a corto plazo. Necesitamos que las empresas antepongan los intereses de los trabajadores y de los productores, apuesten por un crecimiento dentro de los límites del Planeta y con respeto a los derechos humanos. Y, finalmente, necesitamos un sistema fiscal justo, progresivo y redistributivo.

Fuente: El Diario