TLC: una nueva entrega de la patria

La experiencia de América Latina demuestra lo arrasador de este proyecto que busca maximizar las ganancias a favor de las multinacionales. El TLC es un mecanismo de dominación colonialista, en donde no sólo se pretende controlar nuestros recursos, sino también desdibujar la soberanía de los pueblos.

La mayoría de la población panameña no conoce el contenido del TLC que se negocia con los Estados Unidos, aunque su vida va a ser afectada por este proyecto. Las negociaciones, en las diversas rondas, se han llevan a cabo en secreto, de forma hermética; sólo con la participación de los grandes sectores empresariales, que al fin y al cabo son sus únicos beneficiarios.

Para nadie es un secreto que la visita de George Bush, en noviembre pasado, tenía como propósito salvaguardar sus intereses monopólicos en la región. Un comercio desleal, que lejos de beneficiar nuestra economía termina por subordinarla aún más.

Como afectan los TLC al pueblo trabajador

Dentro de las políticas de agresión a los pueblos, en el marco de la globalización neoliberal, los TLC imponen la acentuación de la pobreza concentrando aún más la riqueza en manos del gran capital transnacional y nacional; la política de la extracción del mayor excedente se gesta sobre procesos de sobreexplotación al incrementarse el número de desempleados y la informalidad laboral; el poder adquisitivo de la población se ve mermado, como consecuencia de los bajos salarios; los sectores productivos, los pequeñas y medianos productores desaparecen al tener que entrar en una competencia desleal que imponen las grandes economías las cuales subsidian a su producción; desaparición de la soberanía y seguridad alimentaria; los servicios de salud y seguridad social son en esencia privatizados; el TLC abre las puertas a los productos transgénicos; los profesionales se ven afectados al tener que incursionar en el mundo de la apertura de servicios profesionales, que genera un individualismo a ultranzas donde las grandes multinacionales imponen la comercialización de servicios transfronterizos que no requieren la presencia física de los profesionales estadounidenses en nuestro territorio; el acaparamiento de la biodiversidad por parte de las transnacionales; reducción de los ingresos que percibe el Estado al disminuir los aranceles sobre las importaciones; entre otros.

Como si fuera poco, los TLC implican la imposición de dumping, barreras técnicas y barreras sanitarias y fitosanitarias, éstas últimas, lejos de proteger las condiciones ambientales y de salud, pretenden salvaguardar los intereses de los mayores destructores del ambiente, las empresas multinacionales.

En este escenario, los Estados Unidos pretende el control económico de nuestro recurso, el Canal de Panamá. En esta vía los temas de interés del imperialismo en el TLC con Panamá, lo constituyen las compras gubernamentales (del Canal), el trato de nación más favorecida para las empresas norteamericanas en las actividades de ampliación del Canal y los servicios de seguridad marítima.

Rechazamos el TLC

Es evidente el rechazo de las grandes mayorías a los acuerdos de libre comercio, pues la lógica del mercado sólo ha conducido a una mayor concentración de la riqueza. El TLC con Estados Unidos, sólo benefician a las multinacionales norteamericanas y al capital financiero, los grandes exportadores e importadores locales, mientras que niegan las posibilidades de desarrollo económico a la población panameña.

El gobierno de Martín Torrijos, ya ha dejado plasmado su posición frente a los TLC, lo que indudablemente significa su aval a la política de globalización neoliberal.

Frente a este panorama, llamamos al pueblo panameño a la lucha emprendida por el movimiento popular latinoamericano contra la avanzada del neoliberalismo. La derrota de la globalización neoliberal es posible; derrotemos el ALCA en su expresión de segundo piso, los TLC.

Panamá, 10 de Enero de 2006.

NO a la globalización neoliberal

NO a los TLC

Sin Luchas No hay Victoria

* Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales

source: ADITAL