Vocera del Comité de Defensa de Paine: Los TLCs fortalecen la manera extractivista de ver los territorios

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Vocera del Comité de Defensa de Paine: Los TLCs fortalecen la manera extractivista de ver los territorios

Por Chile Mejor sin TLC | 16-10-18

El año pasado Monsanto terminaba la tramitación que le permitiría realizar una ampliación en su planta ubicada en Paine, como respuesta a este proyecto y para denunciar las malas prácticas de la semillera en su localidad, nació el Comité de Defensa de Paine que reúne a distintas organizaciones preocupadas por los efectos que la agroindustria tiene en los territorios y en la comunidad campesina.

Si bien sus peticiones no fueron escuchadas por las autoridades, rechazando sus observaciones ciudadanas, el Comité de Defensa de Paine continúa luchando contra la gran agroindustria que está instalada en Paine y generando conciencia acerca de los agrotóxicos, el valor de la semilla y de los recursos naturales.

Camila Olavarría, una de sus voceras, explica las implicancias que ha tenido para su territorio la instalación de plantas semilleras y agroindustriales y por qué se oponen a la ratificación de tratados internacionales como el TPP-11 que propiciaría la privatización de las semillas y mayor impunidad para las empresas.

¿Qué consecuencias ha traído el agronegocio para las comunidades campesinas chilenas?

Las consecuencias tendrían que ver con un tema cultural y social también de salud. Las agroindustrias arrasan con la identidad de las personas, presenta un modelo que es ajeno a la historia y cultura que se desarrolló por generaciones ligadas en un territorio. Presenta otra manera de hacer que es una manera extractivista y destructiva para el campo y para las personas, y lo mantiene y sostiene durante el tiempo amarrándolo a ser la fuente de financiamiento de las familias. Esta afectación sobre la identidad de las personas propicia el abandono del campo, lo que permite la ocupación por estas agroindustrias que necesitan menos personal y da menos trabajo.

La salud de las personas y de los territorios se ve afectado, ya que no van separadas, si viven en un ambiente sano y libre de contaminante no tendríamos grandes afectaciones a la salud , pero si no es así obviamente nuestra salud será afectada.

¿Los TLCs fomentan el extractivismo y ponen más en riesgo el campo?

Le da fortaleza a esa manera extractivista de ver los territorios, la legalidad cuando va de la mano con estas malas prácticas y con este desarrollo extractivista que tiene actualmente nuestro gobierno, y gran parte del planeta, le da el peso legal para funcionar y para acallar a las personas que piensan que esto no es correcto y que no es la manera de vivir.

Como Comité se han adherido a las movilizaciones en contra del TPP-11 ¿Por qué se le considera peligroso?

El TPP y el TPP-11 considera la aprobación de la UPOV-91, conocida como Ley Monsanto, que es este cuerpo legal que le da pie a las distintas naciones a privatizar los recursos genéticos. Y según he leído en el TPP-11 no es solo una privatización de los recursos fitogenéticos, sino todos los productos genéticos en general, esto quiere decir que se podrían patentar genes animales y vegetales. Permitir que una empresa pueda hacerse legalmente dueño de un gen tiene graves repercusiones éticas, morales y a largo plazo para la libertad de cultivo de plantas, por ejemplo, que han pertenecido y están ligadas a un pueblo, a una Sociedad. Estarían patentando la vida en sí misma y poniéndole dueño. Sería una pasada de máquina más sobre el derecho a la vida

¿Qué efectos se han observado luego de la instalación de Monsanto en Paine?

Han habido repercusiones que nosotros las ligamos más a un tema social y cultural, existe un avasallamiento y patronaje empresarial hacia la gente que colinda con la planta.

A la población la han ido contentando porque ellos, en vez de la municipalidad, arreglan los caminos en vez de la municipalidad, entonces así se han ido acallando las afectaciones de los vecinos directos de la planta.

Estas instalaciones son las procesadoras de semillas transgénicas de todo Chile, los desechos transgénicos que se botan pasan por nuestra comuna. También, toda el agua que consumimos viene de napas subterráneas que pensamos que están siendo contaminadas, pero no tenemos los recursos necesarios para gestionar los estudios del agua correspondientes.Los canales de regadío estarían siendo contaminados porque pasa el agua por todos los surcos y sería como una gran cadena de contaminación.

¿Qué medidas debería tomar el Gobierno para que estas grandes empresas dejen de abusar de los territorios y violar los derechos humanos?

Principalmente hay una falta de fiscalización y deficiencia en todo el aparataje que llega a la población; de la fiscalizaciones del seremi; la ausencia de sanciones correspondientes a gente que infrinja las leyes asociadas a estos plaguicidas,por ejemplo, la ley de aplicación de plaguicidas terrestres.

No hay un aparataje público en el que se pueda ir escalando en estos temas, si es que el gobierno local hace oídos sordos, si es que las leyes no tienen sanciones para este tipo de consecuencias, donde, por ejemplo, la gente sale intoxicada y el productor responsable queda impune.

Hay una gran falla en este sistema donde hasta los grandes poderes legislan y hacen tratados internacionales a espaldas de la población, como es el TPP-11 donde viene la ley Monsanto y a pesar de la negativa de la población sigue esperando por ser aprobado.

¿Cuáles son las alternativas a este modelo?

Como alternativas no proponemos nada nuevo, sino que hemos visto gracias a las invitaciones de la Cloc Vía campesina un poco de la experiencia de distintos territorios en Brasil, Paraguay, Argentina donde se han levantado movimientos fuertes a nivel campesino; y esta gente tiene el discurso de la agroecología y soberanía alimentaria como respuesta y como modelo alternativo al capitalismo extractivista que vivimos actualmente.