R. Dominicana: comercio con EE.UU puede tener nuevas trabas

Vilma Arbaje, funcionaria de esa entidad, indicó que es importante informar a los exportadores nacionales sobre las diferencias entre las negociaciones y acuerdos con Estados Unidos y aquellas que luego deben efectuarse con cada uno de los 50 estados de la Unión.

Las leyes y reglamentos de cada estado norteamericano pueden crear nuevas trabas a la entrada en vigor del pacto, estiman analistas locales.

El asunto saltó a la palestra cuando el economista Luis Manuel Piantini recordó que cuando las autoridades de Chile negociaron su tratado con Washington, encontraron que no es el aspecto federal muchas veces lo complicado, sino las leyes estatales.

Los estados no participan en la negociación de los acuerdos, y entonces muchas de las trabas y restricciones que vienen no son ya a través de las leyes o de los acuerdos con el gobierno federal, sino de los estados, puntualizó.

Para los estados Centroamericanos y Dominicana, hay un solo estado y único nivel de comprometimiento, mientras que el comprometimiento estadounidense es sólo federal. Falta el estatal.

En declaraciones que cita el canal 27 de la televisión local, Arbaje indicó que es un tema que "no ha salido aun, complicado, porque en Estados Unidos hasta las instituciones del sector privado tienen cierta autoridad para tomar decisiones que impactan al comercio".

La situación del acuerdo comercial aún ocupa espacios en la prensa local.

La víspera la Asociación de Industrias Farmacéuticas Dominicana (Infadomi) advirtió que los precios de los medicamentos podrían subir un 300 por ciento, si las empresas norteamericanas logran monopolizar ese mercado con la interpretación distorsionada del pacto.

Esas interpretaciones del TLC implicarían la salida de las industrias farmacéuticas dominicanas del mercado, así como el aniquilamiento de la producción local de medicamentos.

Los productos farmacéuticos estadounidenses son en promedio hasta un 300 por ciento más caros que los nacionales, según Infadomi.

source: Prensa Latina