Asia-Pacífico cocina a puertas cerradas mayor TLC del planeta

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Por Alberto Salazar Gutiérrez | 27-6-19

Asia-Pacífico cocina a puertas cerradas mayor TLC del planeta

Altos funcionarios de países de Asia-Pacífico se reunieron hoy en Australia a fin de adelantar las negociaciones sobre la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), un proyecto que pudiera reconfigurar el mapa económico global.

Cuando los ojos de casi todo el mundo miran hacia Japón, donde viernes y sábado tendrá lugar la Cumbre del G20, representantes de 16 países estuvieron cocinando en Melbourne, a puertas cerradas, lo que está llamado a ser el mayor tratado de libre comercio del planeta.

El ministro de Comercio de Australia, Simon Birmingham, dijo a periodistas que el objetivo del encuentro era agilizar las conversaciones sobre la RCEP con la intención de llegar antes de fin de año a consensos que satisfagan a todas las partes.

Aunque sin mayores trascendidos, la reunión fue de hecho una continuación de los esfuerzos que con igual propósito se hicieron en la recién concluida cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), celebrada en Bangkok, Tailandia, el fin de semana último.

Allí, los líderes de los países miembros de la Asean (Brunéi, Cambodia Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam), junto a representantes de China, Corea del Sur, Australia, India, Japón y Nueva Zelanda, se propusieron trabajar sin pautas a favor de la RCEP.

Aunque no lo dijeron explícitamente, los jefes de estado o de gobierno de esas naciones dejaron entrever en esa ocasión que la ’prisa’ se debía a las imprevisibles pero ya perceptibles consecuencias de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Los 16 probables firmantes del RCEP son partidarios de un sistema multilateral de comercio abierto, contrario al palmario sesgo proteccionista de las decisiones económico-comerciales de Washington bajo la administración de Donald Trump.

De hecho, el gran ausente en ese colosal TLC es Estados Unidos, pues tiene costas al Pacífico y grandes intereses en Asia. Un apartamiento que no sorprendió a nadie, pues la consigna ’América primero’ ya llevó antes a Trump a decisiones similares.

La primera, a pocos días de asumir la presidencia, fue retirar a Estados Unidos de lo que luego resultaría el Acuerdo Integral y Progresivo para la Asociación Transpacífico (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam).

Muchos analistas auguran que ahora, durante la Cumbre del G20 en Osaka, dará nuevas muestras de lo mismo.

Mientras tanto, los demás avanzan al estilo de lo que se hizo hoy en Melbourne: el libre comercio y la integración mundial es una tendencia que ni siquiera la primera potencia económica del planeta puede frenar.

Más temprano que tarde, con mucha probabilidad el próximo año, la Asociación Económica Integral Regional será un hecho.

Cuando cristalice, el pacto agrupará a la mitad de la población mundial y a casi la tercera parte del Producto Interno Bruto global.

Para negociar con esa suerte de mega-bloque habrá que plantarse muy firme -o mejor, ser muy flexible- porque su pujanza económica le concederá una fuerte capacidad de respuesta frente a eventuales intentos de presión por parte de cualquier potencia o de otros pactos regionales.

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source: Prensa Latina