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Corea del Sur. Por qué es una amenaza para el comercio argentino

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Por Paula Urien | 13-5-20

Corea del Sur. Por qué es una amenaza para el comercio argentino

Una de cada seis exportaciones argentinas van a Brasil y lo mismo que la mitad de los autos que se producen en la Argentina.

Para entender por qué Corea del Sur es una amenaza para la Argentina, primero hay que hablar de Brasil, un mercado de 211 millones de habitantes que ahora, en un contexto de debilidad económica, va a buscar más que nunca la eficiencia en sus costos. La Argentina, que no hizo la reforma laboral integral que realizó Brasil y su producción padece una enorme carga de impuestos y costos laborales no salariales, impulsa acuerdos con países en desarrollo, que no son tan competitivos como Corea del Sur. Pero, ¿es esto sostenible?

Si Brasil fuera un gigante (que de hecho lo es) habría que tratarlo como un ser al cual no se puede ni debe enojar, pero que tampoco nos puede, o debe, devorar. Un delicado equilibrio, como una línea que no tiene estar muy tensa, porque se corta, ni muy floja si la Argentina pretende sostener su economía con divisas que provengan de sus exportaciones, sobre todo en el mercado automotriz. La diplomacia como arte se pone en juego en su máxima expresión , una vez más, sin una palabra de mas, ni de menos, firme pero flexible, segura pero a la vez empática. Difícil, pero no imposible, es de esperar.

El 85% de los envíos al Mercosur, el principal socio comercial de la Argentina, van a Brasil. Es nuestro primer destino de exportaciones industriales. Más de 3.500 empresas, una de cada tres exportadoras, en especial pymes, colocan sus productos en el país vecino , informa la Cancillería. En 2019, las exportaciones argentinas a Brasil fueron de US$ 10.386 millones, el 16% de los envíos totales según el Indec. Las importaciones fueron de US$10.159, con un saldo comercial de US$226 millones favorable para la Argentina producto de la baja de actividad.

El segundo socio comercial es China, a donde la Argentina exportó en ese año por US$7.058 millones e importó por US$9.267 millones con un saldo negativo de US$2.209 millones. El tercer socio comercial fue los Estados Unidos, también con saldo comercial negativo, esta vez de US$2.170 millones a donde se exportó por US$4.104 millones y se importó por US$6.274 millones.

En baja

En abril el comercio entre la Argentina y Brasil cayó 44,7%, el mayor retroceso desde febrero de 2009 . Totalizó US$1.016 millones, en comparación con los US$1.836 millones que había alcanzado en abril de 2019, informó la Cámara Argentina de Comercio en base a los datos publicados por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil. A pesar de que hubo un pequeño superávit de US$62 millones para la Argentina, la disminución del intercambio es una mala noticia porque habla también de la disminución de la actividad.

" Las ventas de vehículos cayeron un 80% interanual en abril, lo mismo que las de maquinarias . Pero también hay fuertes impactos sobre las cadenas agroindustriales. Las exportaciones de hortalizas cayeron 66% y las de pesca 63% en dicho mes. Hay 18 rubros donde la caída fue superior al 90% interanual. De esta forma, en el primer cuatrimestre del año se acumularon 4 meses consecutivos de baja y una merma exportadora de US$ 800 millones", analiza la consultora Biglobal.

Desde Abeceb estiman en baja las proyecciones del PBI de 2020 tanto para Argentina (a -8,3% anual desde -2,2% hace un mes atrás) como para Brasil (a -5,1% anual desde -1,0% anteriormente). Esto provocará una disminución del 18,5% en el intercambio comercial (exportaciones + importaciones) de 2020 entre Argentina y Brasil a US$ 16.754 millones, niveles similares a los de 15 años atrás (2005). Las ventas externas se retraerían en promedio un 15,0% a US$ 8.829 millones y las compras externas un 22,0% a US$ 7.925 millones. Un panorama complejo para ambos países.

Para 2021, analiza Biglobal, se espera un rebote en Brasil, con la economía creciendo un 2,9%, según el FMI, aunque es un porcentaje bastante menor a su caída. "Esto nos habla de una economía que seguirá experimentando problemas de crecimiento. No hay que olvidar que, además de la crisis derivada de la pandemia Covid-19, Brasil ya estaba enfrentando ciertas vulnerabilidades que generan incertidumbre sobre su futuro. Los esfuerzos del gobierno por reducir el déficit fiscal están generando algunos resultados, pero aún se encuentra en niveles del 6% del PBI. Este año por razones obvias es seguro que sea bastante mayor".

En este contexto, no es difícil asumir que cada país buscará más que nunca eficientizar sus gastos, comprar mejor y más barato y hacer acuerdos favorables. Aquí hay un punto de fricción: lo favorable para uno puede no serlo para el otro.

Mercado automotriz

Según los números que maneja la Cancillería, "la composición del comercio bilateral muestra la importancia del sector automotor, que representa prácticamente la mitad de nuestros intercambios".

Datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), revelan que, con un perfil netamente exportador, la industria automotriz argentina destina el 70% de su producción a mercados externos, permitiendo un ingreso anual de divisas de US$8.161 millones anuales y representa el 12,5% del total de las exportaciones a nivel país y el 33,1% del total de las exportaciones MOI.

A Brasil se dirigen el 68,6% de las exportaciones del complejo automotriz (US$ 4.893 millones sobre un total de US$ 7.126 millones en 2019). Sin dudas un mercado "brasildependiente" que cuenta con 650.000 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos. "La Argentina trabaja en la búsqueda de nuevos mercados pero el vinculo con Brasil es la esencia", dicen fuentes del sector.

A la caída que el sector viene atravesando desde antes de la pandemia, se suma la parálisis total que experimentaron sus plantas desde el aislamiento preventivo instaurando por el Gobierno, y el sector pide auxilio, a la vez que se refiere a viejos vicios de las diferentes gestiones en la Argentina, que incrementaron impuestos a la producción y costos laborales no salariales.

En este contexto de debilidad, Corea del Sur, se ve como una amenaza si llegara a volcar al Mercosur parte de su propia industria automotriz . Aquí, una de las mayores diferencias entre la Argentina y Brasil en el ámbito del Mercosur. "Con respecto a las negociaciones que se llevan adelante (Canadá, India y Corea/ Singapur), a diferencia de Canadá que puede existir cierta complementación (transferencia tecnológica/ know how), en el caso de los países asiáticos (Corea- Singapur), son productores mundiales con escala y costos muy competitivos, muy por debajo de los nuestros (tanto de Argentina como de Brasil)", dicen en el sector.

" No están dadas las condiciones para bajarle impuestos ", dicen fuentes allegadas a Cancillería, "estamos frente a una crisis de recaudación. Sí estamos trabajando fuertemente para abrir otros mercados para la industria automotriz y Centroamérica podría ser una posibilidad" , aseguran.

Las ventas de automotores en Argentina cayeron en abril a su menor nivel histórico a causa de la crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus y las terminales dejaron de operar. El registro oficial de nuevas patentes fue de 4.385 vehículos, pero la mayoría de las operaciones fueron producto de las ventas realizadas antes del comienzo del aislamiento, ya que en abril el movimiento comercial fue nulo, según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara),

El mercado automotor ya sufría una fuerte caída por la recesión desde hace casi dos años, con ventas totales de 459.592 vehículos el año pasado, un 42,7% menos que en 2018. Ricardo Salomé, Presidente de Acara expresó: " estamos reforzando nuestros planteos para lograr iniciativas de reactivación inmediata, comenzando con una reducción importante en la carga impositiva nacional, provincial y municipal como medida de emergencia por los próximos 90 días ".

Por su parte, el Secretario General de Acara, Rubén Beato, sostuvo: "tendremos un próximo trimestre muy, muy duro. Hoy estamos en el peor de los escenarios, venimos de tres años de bajas importantísimas en los niveles de patentamiento, pasando de 900.000 a 460.000 unidades, y con un año 2020 que a duras penas llegará a las 200.000 unidades, mientras que nuestras estructuras están preparadas para vender 750.000".

Relaciones cercanas

La etapa actual en la que está la Cancillería argentina con el resto de los integrantes del Mercosur es de diálogo, informan desde el organismo. Esta semana hubo un encuentro entre técnicos para ver las opciones punto por punto en posibles acuerdos comerciales con terceros países. Felipe Solá, ministro de Relaciones Exteriores, aseguró que " hoy que debemos ampliar el Mercosur pero con prudencia, protegiendo el acero, los autos y la electrónica argentina porque tenemos problemas (económicos) internos y de exportaciones ". En la penúltima cita, los representantes nacionales postularon reservas en los tratados con Corea y Singapur, problemas puntuales a resolver en los acuerdos con Canadá, Líbano e India, y la intención de ampliar las oportunidades con los países de América Central.

La Asociación de Importadores y Exportadores de la República Argentina (Aiera) consideró " un inconveniente apurar tratados comerciales con países de fuerte potencial exportador o elevados niveles de desarrollo ", Aiera estimó oportuno consolidar acuerdos con países de la región u otros de desarrollo similar que permitan aumentar las producciones locales. Otros sectores, en cambio, prefieren avanzar. El presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), José Martins, pidió que se impulsen las negociaciones para alcanzar un tratado de libre comercio entre el Mercosur y Canadá y respaldó la decisión de la Cancillería argentina de ponerle un freno a las tratativas encaradas por el bloque con Corea del Sur.

En un análisis de situación, Marisa Bircher , titular de Biglobal y ex secretaria de comercio exterior señaló que " nuestra relación bilateral se debe fortalecer a través del dialogo diplomático y comercial. No alcanza solo con el primero. Varias de nuestras economías regionales son dependientes de nuestro socio carioca. Se trata de pequeños y medianos productores de frutas frescas, olivícolas, hortícolas, ademas de los envíos de trigo que representan el primer sector exportador si lo miramos desde un enfoque agrícola. Mientras que nuestra relación desde el sector industrial nos muestra encadenamientos productivos históricos sostenidos por inversiones del sector automotriz y metal mecánica. En todos los casos estamos obligados a resguardar nuestra relación comercial que significan miles de empleos argentinos".

Socio clave

La información que maneja Cancillería hace referencia a que Brasil es un destino clave para las exportaciones argentinas, principalmente para las pequeñas empresas exportadoras, ya que absorbe gran parte de las ventas al exterior de manufacturas y productos provenientes de economías regionales.

Sobre un total de 9000 empresas exportadoras, 3500 colocan sus productos en Brasil.

Respecto a productos con mayor potencial para ampliar las exportaciones a este mercado, algunos de ellos son alimentos con valor agregado, tales como lácteos -leche, quesos y lactosuero-, oliva, carnes -bovina y ovina- y vinos, también frutas, tanto de pepita como cítricas, agroquímicos -insecticidas, fungicidas y herbicidas-, plásticos y sus manufacturas y medicamentos.

En cuanto a los servicios, existen oportunidades principalmente del sector de servicios basados en conocimiento (SBC), que apenas destina 3% de sus exportaciones al mercado brasileño, que importa alrededor de US$ 12.000 millones al año. Si bien se deberán identificar nichos de mercado, los SBC con potencial comprenden servicios legales, ingeniería, publicidad, informática, investigación y desarrollo, consultoría, empresariales, contables y audiovisuales, entre otros.

Otros datos oficiales son:

Brasil representa el 20% de nuestro intercambio total anual, sumando las exportaciones y las importaciones globales del país.Es el primer destino de las exportaciones argentinas y nuestro principal proveedor internacional.

Es particularmente importante como destino de las manufacturas de origen industrial (MOI) que vende nuestro país.

En ese sentido, prácticamente el 40% del total de las MOI exportadas por el país, tienen como destino el mercado brasileño.

Argentina representa aproximadamente un 5% del total del intercambio de Brasil, ocupando el cuarto lugar como destino de sus ventas y el tercer puesto entre sus proveedores externos.

El comercio con Brasil es estructuralmente deficitario para nuestro país, sobre todo en el rubro de MOI. Este comportamiento, que se venía observando desde 2003, fue revertido el último año como consecuencia de diferentes acontecimientos (recesión en Brasil, devaluación en la Argentina y recesión en nuestro país).


 source: La Nación