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Crecen las dudas sobre la aplicación del acuerdo Mercosur-UE

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Por Alan Soria Guadalupe | 20-1-20

Crecen las dudas sobre la aplicación del acuerdo Mercosur-UE

En Europa se suman rechazos locales, pero también ignoran si Fernández impulsará finalmente la aprobación del pacto en el Congreso.

Lo que en un principio fue una ola de optimismo se degradó a una etapa de incertidumbre sobre el futuro. La entrada en vigor del acuerdo de asociación del Mercosur con la Unión Europea (UE) volvió a quedar envuelta en un manto de dudas mientras en el Viejo Continente surgen nuevos rechazos a su implementación y crece el pesimismo sobre el avance del pacto en el Congreso argentino.

Fuentes diplomáticas europeas admiten que el acuerdo tiene varios frentes internos abiertos desde que se anunció, el año pasado, pero también subrayan que el gobierno de Alberto Fernández todavía no dio una señal clara de qué jerarquía le dará en su agenda parlamentaria este año o si, como ya dijo el canciller Felipe Solá una vez, la Casa Rosada tiene en sus planes presionar para que se abra una renegociación de los términos del pacto, que se terminaron de acordar durante la gestión de Mauricio Macri. "Imposible", reiteran en Europa, una y otra vez.

"Al principio había un consenso importante de que el acuerdo podía salir, pero a medida que se demoran las definiciones vemos menos probabilidades", dice un miembro del cuerpo diplomático de uno de los países con más peso en la UE.

En el bloque europeo descartan que la mayor parte del Mercosur avanzará con la aprobación del texto en los parlamentos, pero advierten que si la Argentina no sigue esos pasos puede quedar aislada en la región y perder competitividad a medida que el pacto comience a regir en Brasil, Uruguay y Paraguay, con sus respectivas quitas de aranceles al comercio.

El gobierno de Jair Bolsonaro, fuerte impulsor del acuerdo y de la flexibilización del Mercosur, cuenta con el apoyo de la administración de Mario Abdo Benítez (Paraguay) y ya recibió buenas señales de Luis Lacalle Pou, que en marzo asumirá la presidencia de Uruguay.

A fines del año pasado, en la cumbre de mandatarios del Mercosur en Santa Fe, se acordó que el pacto podrá entrar en vigor de manera bilateral en caso de que haya países en los que se demore su tratamiento legislativo.

Mientras tanto, en la Cancillería sostienen que el acuerdo con la UE todavía no es una prioridad en la agenda de política exterior de Fernández. Al mismo tiempo, en la UE todavía recuerdan las palabras del Presidente en su última reunión con los embajadores del bloque en nuestro país, en noviembre, cuando manifestó su voluntad de avanzar en la implementación del acuerdo. Pero también contrasta esa postura con las declaraciones de Solá poco antes de asumir su cargo, cuando dijo públicamente que el acuerdo debía renegociarse para evitar impactos negativos en la industria argentina.

En caso de que se proponga una renegociación, afirman en Europa, sería retroceder a la etapa de negociación, que con sus pausas y avances demoró 20 años.

Resistencias internas

El texto del acuerdo todavía está en etapa de revisión y traducción, lo que demorará, aproximadamente, dos meses más. A partir de ese momento podrá comenzar a tratarse en los parlamentos de cada país.

Será en esa etapa cuando comiencen a notarse con más fuerza las resistencias al acuerdo que todavía hay en Europa. La más reciente provino de Austria, donde el nuevo gobierno ya adelantó que se opondrá a la entrada en vigor del pacto, que también tiene detractores en sectores de Francia, Irlanda y Bélgica. Los productores agrícolas están entre los principales opositores.

De implementarse, sin embargo, gran parte de los efectos del acuerdo no serán inmediatos. La UE tendrá un plazo de hasta 10 años para remover los aranceles a las importaciones provenientes del Mercosur, mientras que los países de este último bloque levantarán las tasas en un plazo de 15 años. La eliminación de las tasas será para el 92% de las importaciones del Mercosur y para el 91% de las europeas.

Apoyos, rechazos e incertidumbre
Un futuro incierto

Alberto Fernández se había mostrado a favor de profundizar los lazos con la UE, pero el canciller Solá dijo que es necesario renegociar el pacto

Principal impulsor

Brasil es el principal impulsor del acuerdo comercial con la Unión Europea, al tiempo que promueve la flexibilización de las reglas del Mercosur

Rechazo

El acuerdo tiene resistencias en Europa. El rechazo más reciente provino del nuevo gobierno de Austria al pacto "en su forma actual"


 source: La Nación