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El acuerdo UE-Mercosur hace peligrar el compre cooperativo

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Por Ansol | 4-7-19

El acuerdo UE-Mercosur hace peligrar el compre cooperativo

Argentina | El economista Francisco Cantamutto dialogó con Ansol sobre el tratado UE-Mercosur. De su diagnóstico se desprende que dificulta el compre cooperativo y que tendrá un alto impacto negativo sobre algunos sectores y sobre el conjunto del trabajo.

“Este acuerdo profundizará la inserción dependiente en relación a Unión Europea. Las afectaciones van a ser duras. En el empleo será particularmente severo. Más allá de las diferencias en cuanto a tamaño, que existen y son relevantes, creo que los efectos sectoriales van a ser mayores”, reflexionó el economista Francisco Cantamutto, estudioso del sector autogestivo, respecto del tratado del Mercosur.

Es necesario aclarar que la negociación fue secreta, por lo cual, lo que se sabe se desprende de pocas rondas de difusión, borradores y de las propias prácticas que han desarrollado los gobiernos hasta ahora.

Cantamutto enfatizó que no es un tratado de libre comercio ya que no solamente se borran aranceles y trabas al comercio entre las dos regiones -que ya está bastante desgravado al interior de la Organización Mundial del Comercio-. También se buscan hacer otras concesiones en otras áreas, específicamente en algunos servicios.

En resumidas cuentas, el investigador de la Sociedad de Economía Crítica explicó que la producción industrial se verá duramente afectada y que no habrá un ingreso masivo de productos primarios a la UE.

Golpe a la industria y al campo

“Al desgravar áreas sensibles como la producción industrial, por ejemplo, la automotriz, lo que sucederá será un ingreso masivo de productos europeos que no tiene como contraparte un ingreso masivo de productos primarios a la UE”, comentó a ANSOL.

Explicó que, en primer lugar, la producción agropecuario está protegida por la Política Agraria Común, que subsidia la producción y eleva la productividad. “Por más que se libere el comercio, no quiere decir que se les venda”, sentenció Cantamutto.

En segundo lugar, dejó en claro que cuatro de los cinco países que integran el Mercosur producen bienes primarios bastante similares. “Estarán compitiendo entre sí para ingresar al mismo mercado. De hecho, de las 400 mil toneladas de carne que originariamente se pedían, se redujo a menos de 100 mil. Si bien habrá alguna cuota más de carne de primera, esto no necesariamente hará un ingreso masivo de parte de los productores ganaderos”, ejemplificó.

Por último, sostuvo que la producción primaria de los países del Mercosur está sostenida por un uso masivo y desregulado de agrotóxicos prohibidos en la Unión Europea. “Tanto por la resistencia a los productores agropecuarios de Francia como por la resistencia de grupos ecologistas, la producción primaria de los países del Mercosur no ingresará allá”, dijo.

La Unión Europea está protegida

Asimismo, una gran parte de la producción de la Unión Europea está protegida por la protección de propiedad intelectual (patentes) y por las denominaciones de origen.

Las patentes alcanza a la producción primaria desde las semillas. Las denominaciones de origen aplican tanto a la producción primaria y la industrial. Los productores del Mercosur no podrán usar las marcas que ya se usen en Europa.

Sistema de maquilas

En el mismo sentido, Cantamutto explicó que la Unión Europea podría utilizar un sistema de maquila porque la proporción de valor agregado para ser considerada producción europea es mucho más baja que en el Mercosur. Esto significa que podrían comprar productos de Medio Oriente o Asia y hacerle una pequeña agregación de valor -como desarrollo de packaging- para venderlo al Mercosur con todos los beneficios que le implican ser un producto europeo.

El sector autogestivo

Cantamutto señaló ante ANSOL que las compras estatales a cooperativas y pymes, que significan un fuerte apoyo, no van a estar disponibles. “Esto podría significar pérdida de cadenas de valor”, explicó el economista.

Insistió en que bajo esta negociación actual, la inclusión de actores no corporativos ha estado totalmente negada, tanto para el cooperativismo, el sindicalismo, las pymes y una parte del empresariado.

Por eso, propuso: “El sector autogestivo debería bregar por rechazarlo de plano. Esto no significa romper el diálogo con la Unión Europea. Tiene que haber un tratamiento con igualdad de condiciones. Se podría pensar, por ejemplo, en que el sector cooperativo y autogestivo en la Unión Europea tiene una larga trayectoria. Sería dable que haya una integración que no signifique la pérdida magnífica de puestos de trabajo y de soberanía para los países que firman los acuerdos”.

En la misma línea, reforzó: “Para la economía autogestiva esto es una traba que va a hacer casi imposible las políticas de desarrollo, fomento, inclusión en cuanto a compras que favorezcan a cooperativas. Para muchas que se emplazan en los sectores afectados, el golpe competitivo va a ser muy violento y va a generar una tendencia posible de mayor precariedad en el trabajo de esas cooperativas. Esto incluye a parte del sector agropecuario, como el lácteo, que incluye a gran parte de cooperativas”.

Para las pymes que quieran competir con empresas europeas ya desarrolladas y apalancadas por sus propios estados, el impacto será mayor, explicó Cantamutto.

Salud

El economista propuso también prestar atención a la extensión de las patentes que afecta al material biogenético y a los productos farmacéuticos.

En cuanto al material biogenético, se pretende patentar por las grandes productoras cuyos capitales están emplazados en Europa, en Estados Unidos y eventualmente en China.

Respecto de los productos farmacéuticos, aseguró que habrá un severo problema en el Mercosur con esta industria: “Si bien es grande, tiene un rezago frente a las grandes farmacéuticas internacionales. Se puede encarecer el conjunto de la medicina al impedir el uso de genéricos pasado el tiempo de vencimiento de la patente y permite una amortización más larga de las rentas que obtienen las farmacéuticas”.


 source: Ansol