Gobierno de Canadá es cómplice de la ilegitimidad de Uribe Vélez

Bogotá, 11 de diciembre de 2008

Gobierno de Canadá es cómplice de la ilegitimidad de Uribe Vélez

En Canadá, el Partido Liberal, el Nuevo Partido Demócrata y la bancada de Quebec protestaron por la firma por parte del primer ministro Harper del TLC con Colombia, quien hizo caso omiso del informe del Comité Permanente sobre el Comercio Internacional elaborado por la mayoría del parlamento canadiense. En ese informe se pone en evidencia la difícil situación de derechos humanos que sufren los colombianos. Al firmar el TLC con Colombia, el gobierno de Stephen Harper, quien representa las posiciones más conservadoras en Canadá y que ha sido aliado del desacreditado gobierno de Bush en EEUU, se convirtió en cómplice de las atrocidades cometidas por el gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

En efecto, el informe de la mayoría del parlamento canadiense destaca que Colombia tiene el record mundial de asesinato de sindicalistas y la mayor impunidad en estos hechos. Señala que desde 2002, cuando Uribe fue elegido presidente, han sido asesinados 474 sindicalistas.

Por esta razón, las voces de parlamentarios canadienses reprochando la firma del TLC con Colombia no se han hecho esperar. El diputado Serge Cardin declaró que esta tratado “alienta la protección de las inversiones de compañías canadienses en detrimento de los derechos humanos”. La diputada Eve-Mary Thai Thi Lac fue más allá y acusó al gobierno de Harper de convertirse en “cómplice de la corrupción del gobierno colombiano”. En el mismo tono, el diputado del Nuevo Partido Demócrata, Peter Julian, expresó a la prensa canadiense que con este TLC Harper ha premiado a Uribe por deteriorar los derechos humanos. Es tan descarada la connivencia del gobierno canadiense con Uribe, que el TLC contempla una cláusula en la cual Colombia tendrá que pagar la ridícula suma de 15 millones de dólares si no frena la violencia contra los sindicalistas y los indígenas colombianos.

Esta decisión, junto con otras de política interna canadiense, han puesto en ‘jaque’ al gobierno de Harper, y aplazó indefinidamente el trámite del TLC en el parlamento de ese país. El TLC con Canadá está redactado para beneficiar a señalados conglomerados económicos de ese país, como las transnacionales mineras Colombia Goldfields, Coalcorp Mining, B2Gold Corp, entre otras. De hecho el TLC parece escrito por las mismas personas que elaboraron la reforma al código de minas que se discute en el congreso colombiano, con la cual Uribe ha prometido entregar cerca del 50% del territorio nacional a la exploración minera.

Los aliados de Uribe en el escenario internacional están sufriendo derrotas como sucedió a Bush y a Harper, y el aislamiento del gobierno Colombiano es creciente. El autoritarismo, la persecución a la oposición y la intolerancia tienen cada vez menos espacio en el continente. Además, la tremenda crisis económica mundial es ante todo el fracaso de la ideas del fundamentalismo neoliberal, del cual Uribe ha sido un incondicional defensor. La población debe tomar nota de esta situación e incrementar sus luchas por cambios sociales y políticos.

keywords: