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Patricio López: «El TPP fue el primer tratado que generó resistencia»

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Por Vanessa Dourado | 22-9-20

Patricio López: «El TPP fue el primer tratado que generó resistencia»

En esta entrevista, el periodista especializado en Tratados de Libre Comercio y miembro de la Plataforma Chile Mejor Sin TLC, Patricio López, cuenta cómo sigue la resistencia a los tratados y analiza las medidas del gobierno en el contexto del COVID-19

El Tratado de Asociación Transpacífico, más conocido como TPP-11, vuelve a la escena y genera rechazo por parte de la sociedad civil chilena. En medio de la pandemia, el gobierno de Sebastián Piñera apuesta por acelerar la aprobación de este tratado, proceso que quedó trunco tras la revuelta popular chilena de octubre de 2019. A pesar de las medidas de distanciamiento social, más de 420 organizaciones, nacionales e internacionales, firmaron una carta de rechazo al acuerdo, solicitando que el gobierno retire el acuerdo de forma definitiva de la tramitación en el Congreso. La iniciativa fue de la Plataforma Chile Mejor Sin TLC.

¿Cómo fue el proceso de tramitación de este acuerdo y, desde del campo popular, cómo se dieron las resistencias?

Chile es el país que ha firmado más tratados de libre comercio en el mundo. No hubo nunca una tradición de discutir los tratados. Muchos de estos tratados se firmaron sin debate público. Yo siempre pongo el ejemplo del tratado de libre comercio con Vietnam, que creo que fue el caso más emblemático. En Chile estos tratados tienen que pasar por las dos cámaras. Este tratado entró un martes a la mañana en la Cámara de Diputados y el miércoles a la tarde ya lo habían despachado al Senado. Entonces ese es más o menos el estilo de los tratados de libre comercio.

El TPP fue el primer tratado que generó resistencia. En el comienzo, con muchos de los parlamentarios desconociendo cuáles podrían ser los alcances del tratado. Y yo lo describiría como una verdadera batalla de transformación del sentido común, de instalar ciertos conceptos que no estaban en el imaginario de esos diputados y senadores, incluyendo aquellos de los sectores progresistas.

Como se sabe, el TPP originalmente incluía a Estados Unidos. Cuando Trump ganó la primera elección, la primera medida que tomó cuando llegó a la Casa Blanca fue retirar a Estados Unidos del TPP y ahí se generaron algunos meses de incertidumbre. Luego Chile tomó una iniciativa, un liderazgo, y esto hace que lo que originalmente conocíamos como el TPP se transformara en el TPP11.

Desde entonces ha venido produciéndose, para nuestra satisfacción, pero también debo reconocer que con un poco de sorpresa, una concientización muy fuerte y muy diversa en contra del tratado.

Mencionaste esta sorpresa que fue la resistencia por parte de la sociedad civil en contra del tratado. ¿Cómo fue la cobertura mediática con relación a esta resistencia?

Chile es un país muy especial y una de sus características es que tiene un altísimo nivel de concentración mediática y no existen medios públicos fuertes tampoco, ni una política de medios que proteja a los medios independientes y comunitarios. Por lo tanto, hay una concentración mediática brutal y esta concentración mediática ha siempre hablado favorablemente del tratado, utilizando los mismos argumentos de siempre: que ayudan al progreso, que traen empleo. Pero nosotros, afortunadamente, a través de medios independientes, a través de las redes sociales y de la organización comunitaria hemos logrado ir lentamente contrarrestando estas ideas.

Primero porque son falacias y lo hemos demostrado no con meros argumentos, sino que con evidencias, y también hemos ido mostrando las otras caras de este tratado y la gravedad que tiene su aprobación.

Así que yo diría que, a contrapelo de los medios de comunicación, incluso, pero con algunos que son más abiertos a estos puntos de vista, se ha ido logrando instalar esta posición que es bastante consistente en contra del tratado.

En las últimas semanas, hubo una tramitación express de los tratados con Brasil y Ecuador. Vos mencionaste el acuerdo con Vietnam, que también fue tramitado de forma muy rápida. Pensando el contexto del COVID y la negociación de los tratados de libre comercio durante la pandemia, ¿es una tradición que estos acuerdos sean tramitados de forma tan rápida, o el contexto del COVID da un carácter distinto al tratamiento de estas negociaciones?

Lo que es fundamental entender en el caso de Chile es que no solamente estamos en pandemia, sino que estamos en medio de un estallido social con confinamiento. Lo que es una cosa muy extraña, pero que es real. O sea, hay que recordar que entre el mes de octubre [de 2019] y el mes de marzo [de 2020], que fue cuando empezaron las medidas de confinamiento, hubo una movilización multitudinaria, cotidiana e incesante que duró varios meses y que incluso no se interrumpió durante el verano de las vacaciones. Eso es lo primero que hay que entender.

Cuando eso ocurre, el gobierno queda bloqueado en su capacidad de acción legislativa por dos razones: primero por su debilidad política, ya que llegó a tener un 5% de apoyo, y en segundo lugar porque el trámite legislativo empezó a concentrarse muy fuertemente en proyectos de ley que tenían que ver con responder a las causas del estallido social. Estas causas, por lo general, no las presentaba el gobierno; las presentaban los parlamentarios. Estamos hablando de la reducción de la jornada laboral y proyectos de este tipo.

Lo que ocurrió durante estos meses es que obedece al intento del gobierno de hacer aprobar proyectos bajo el supuesto de que la gente está más pendiente de la pandemia que del trámite legislativo. Un ejemplo de esto es que, absurda y extemporáneamente, se está discutiendo una ley de migraciones que mira hacia los migrantes no como sujetos de derechos, sino bajo un manto de sospecha. Increíblemente, y a pesar de que toda la academia y las organizaciones sociales le plantearan al gobierno que es un tema complejo y que requiere un debate amplio, está siendo tramitado en el único momento en la historia reciente de la humanidad donde todos los países tienen todas sus fronteras cerradas. Entonces, es un contrasentido absoluto.

Y digo esto como contexto. Porque en el caso específico de estos dos proyectos de ley, el TLC con Ecuador y el TLC con Brasil, desde nuestro punto de vista se intentó generar una suerte de grupo de avanzada. Es decir, enviaron estos dos acuerdos más chicos para averiguar cómo sería la reacción. Como no se logró la resistencia necesaria para que estos proyectos fueran rechazados, es probable que el gobierno los haya usado como mecanismo para sondear cuáles eran las condiciones para el TPP11, esta es mi interpretación. Ahora, es evidente que el TPP11 tiene un nivel de resistencia mucho mayor que estos dos tratados, lo cual tampoco se explica demasiado porque hay varios elementos en común entre ellos.

Desde Chile mejor sin TLC emitieron una carta manifestándose en contra de la tramitación del tratado, donde dicen que no se respeta la voluntad popular. Esta carta fue firmada por varias personas y organizaciones. ¿Cómo fue recibida?

Primero nosotros nos quedamos muy contentos con el nivel de adhesión. Lo que caracteriza la carta son cuatro elementos: un gran nivel de apoyo en general, mucho apoyo internacional, mucha diversidad de organizaciones y una gran adhesión territorial. Yo diría que estos cuatro elementos son muy importantes.

Nosotros entregamos la carta a las autoridades y a los parlamentarios. Recibimos algunas manifestaciones de solidaridad y de apoyo, pero no necesariamente esperamos que lo hagan públicamente. A lo que aspiramos es a que la lean. Si quieren guardar silencio, que lo hagan. Pero que sepan que hay casi 450 organizaciones en contra del TPP11.

Y que lo sepa La Moneda antes de dar algún paso. Incluso podría ser maravilloso que no pase nada. Esto es exactamente lo que queremos, que no pase absolutamente nada. Es un curioso caso en el cual una acción política no se juzga por sus efectos, porque precisamente el efecto de esta acción política es que no tenga efecto. Qué el TPP siga ahí donde está, estancado.


 source: América Latina Mejor Sin TLC