Presidentes centroamericanos a favor de TLC y contra sus pueblos

Washington, 9 may 2005 (PL) Congresistas de Estados Unidos recibieron hoy una exhortación de los presidentes de Honduras, Ricardo Maduro, y de Nicaragua, Enrique Bolaños, a que aprobaran el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana (TLC)

Los mandatarios coincidieron, a diferencia de sus pueblos y gran parte de sus agricultores y empresarios, en que el TLC es un asunto crucial tanto para Centroamérica, por significar "más negocios, seguridad, estabilidad, transparencia, equidad y democracia".

Ambos presidentes intervinieron ante unos 200 empresarios y funcionarios locales, en una reunión organizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos y el ALCA-Florida, organismo creado para traer a Miami la sede del Area de Libre Comercio para las Américas, que integraría a 34 países del continente.

Según el dignatario hondureño el acuerdo es fundamental para la región, pero la realidad demanda de otras alternativas porque en países como el suyo alrededor del 70 por ciento de la población es pobre, mientras el 45 por ciento vive en pobreza extrema.

En su opinión el TLC hará mucho por la democracia, dados los "claros beneficios para los miles de pobres que han votado por ella y convencerá a muchos que aún no entienden, ni reciben, el provecho que obtendrán de ella y del libre comercio", apuntó.

Criterio similar emitió el presidente Bolaños, al agregar que muchas fuerzas se oponen al tratado, pero que confiaba en la voluntad de los pueblos centroamericanos y estadounidense, al tiempo que aceptó las dificultades enfrentadas en el proceso de negociación.

Tanto Maduro como Bolaños exhortaron a los congresistas estadounidenses a aprobar la firma del TLC y calificaron los próximos días de cruciales para sus empeños, resultado de las grandes presiones por parte del poder industrial y financiero de sus respectivos países.

Sin embargo, varios analistas concuerdan en las nefastas consecuencias para las economías centroamericanas por su limitación para competir con la fuerte economía estadounidense, lo que provoca masivas protestas populares, campesinas, indígenas y de organizaciones sindicales.

También advierten del inicio de acciones legales contra el TLC por prácticas laborales desventajosas y bajos salarios, dificultades de acceso a medicinas genéricas y el saqueo de los recursos naturales que podrían existir bajo el tratado.

Para su entrada en vigor debe ser aprobado por el Congreso de Estados Unidos, algo que aún no es seguro, ya que si bien los republicanos tienen la mayoría en ambas cámaras, no todos lo apoyan, además de contar con el rechazo de la mayoría de los demócratas.

Algunos republicanos que representan a estados con industria azucarera lo impugnan al no aceptar la modesta apertura del sector a las exportaciones centroamericanas y dominicanas.

Asimismo, la semana pasada los líderes de la "Coalición de Nuevos Demócratas", un grupo de 41 legisladores que apoyan el libre comercio, se pronunció contra el acuerdo comercial y afirmó que su capítulo laboral es inadecuado y constituye un paso atrás.

También participan en el encuentro los presidentes de Costa Rica, Abel Pacheco; El Salvador, Elías Antonio Saca; de Guatemala, Oscar Berger; y República Dominicana, Leonel Fernández.

La cita, considerada la campaña final para la aprobación del acuerdo, Estados Unidos, incluye la visita de los mandatarios a los estados donde se concentran sus compatriotas y con los que sus países tienen importantes lazos comerciales.

El recorrido culminará el próximo jueves con una reunión de todos los gobernantes centroamericanos y el presidente de EE.UU, George W. Bush, en la Casa Blanca.

Washington respalda fuertemente el TLC con Centroamérica y República Dominicana, tras lograr un acuerdo similar hace más de una década con México y Canadá, y en 2003 con Chile.

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source: Prensa Latina