Sectores farmacéutico, avícola y de cereales, los más inconformes con el TLC

La industria manufacturera, la banca, el comercio y los servicios
manifestaron en cambio su satisfacción por los resultados de la
negociación.

Según Alberto Bravo, presidente de Asinfar, la asociación que agrupa
a la industria nacional de fármacos, con lo acordado en Washington el
precio de las medicinas en el país aumentará.

Bravo dijo que los laboratorios estadounidenses lograron subir los
estándares de protección de su sector, incluso sobre los parámetros
de la Organización Mundial del Comercio (OMC), lo que "se reflejará
en una menor competencia y el incremento de los precios al
consumidor".

Por su parte, el presidente de la Federación Nacional de Productores
de Cereales (Fenalce), Luis Eduardo Quintero, aseguró que para su
sector el TLC arroja un balance negativo.

"Con el maíz amarillo, por ejemplo, la competencia va a ser muy dura,
pues dos millones de toneladas del producto entrarán a Colombia sin
aranceles y el precio del agricultor interno se irá al piso", aseguró.

Colombia, para atender una demanda local de tres millones de
toneladas de maíz al año, debe importar cerca de dos millones.
Quintero confió en que "el Gobierno cumpla con la promesa de
sustituir las ayudas en frontera por ayudas directas, que permitan
restituir el ingreso de nuestros agricultores".

Advirtió de que de no obtenerse ese apoyo desaparecerán un millón de
hectáreas de cultivos en el país.

En el caso de la industria avícola, el presidente de la Federación
Nacional de Avicultores (Fenavi), Jorge Enrique Bedoya, dijo que el
resultado de la negociación del TLC para su sector "es lamentable,
pues se otorgará un contingente anual de 26.000 toneladas de pollo al
año a los estadounidenses, con aranceles que se irán desmontando.

Sobre las importaciones de maíz y arroz de E.U. a Colombia, se
mantuvo la protección arancelaria que, sin embargo, irá bajando a lo
largo de dos décadas.

Para el ex subdirector del Departamento Nacional de Planeación
Alejandro Gaviria, muchas de las criticas al Tratado se han
enmascarado con el argumento de que tratan de defender el interés
nacional, cuando en la realidad lo que defienden son puros intereses
particulares.

Gaviria, en declaraciones a la prensa, dijo que uno de los grandes
beneficiados por el TLC es el consumidor, pues podrá elegir y acceder
sobre una mayor oferta de bienes, a menores precios, al igual que a
alimentos con un menor costo.

La industria colombiana es considerada como la más beneficiada por el
TLC, pues gozará de desgravación total para las materias primas y los
bienes de capital que importa, y porque podrá exportar, libre de
arancel, a E.U. prácticamente todo tipo manufacturas.

En cuanto a acceso a servicios por los consumidores, con el Tratado
se podrán tener seguros en el exterior, una posibilidad hasta ahora
vedada.

Los sectores más afectados adversamente, especialmente del agro,
según fuentes del Gobierno, recibirán las ayudas -que no serán
tampoco indefinidas- para que se modernicen o transiten hacia otros
productos o actividades.