Trabajadores de Centroamérica rechazan el TLC con EE.UU.

Los miles de trabajadores centroamericanos que participaron en los actos de conmemoración también condenaron la corrupción y demandaron mejores condiciones de vida en sus países.
Sindicalistas, campesinos, indígenas, estudiantes, maestros, ambientalistas, médicos y otros gremios participaron en las marchas, que se celebraron pacíficamente.
Los manifestantes exigieron al gobierno en Guatemala dar marcha atrás en la ratificación del TLC, que ha sido aprobado por las legislaturas de ese país, El Salvador y Honduras.
“No queremos, no nos da la gana ser una colonia norteamericana”, fue la consigna contra el TLC que corearon los guatemaltecos, convocados por el Movimiento Indígena, Sindical, Campesino y Popular.
“Esta marcha constituye el reinicio de las protestas y manifestaciones públicas en contra del TLC”, dijo Edwin Ortega, líder del movimiento, que en los últimos dos meses ha encabezado en Guatemala acciones violentas contra ese acuerdo.
Miles de trabajadores de Honduras también conmemoraron su día con un “no” al TLC, al Area de Libre Comercio de las Américas [ALCA] y al Plan Puebla-Panamá [PPP], que México impulsa con Centroamérica.
También condenaron la corrupción y el alza de precios en productos y servicios, por todo lo cual fustigaron al gobierno que preside Ricardo Maduro.
En Honduras “no hay expectativas para la clase trabajadora, solamente para las multinacionales, los empresarios y los políticos”, dijo a los periodistas Carlos Reyes, dirigente de la Coordinadora de Organizaciones Populares.
Más de 30 mil salvadoreños, según los organizadores, marcharon en San Salvador para condenar el TLC y exigir el respeto de sus derechos laborales y sociales.

Legalización a sindicatos
Una de las demandas en que más insistieron los manifestantes en El Salvador fue la ratificación de todos los convenios de la Organización Internacional del Trabajo [OIT], entre ellos el derecho a la legalización de sindicatos en el sector público.
Miles de costarricenses marcharon en San José aglutinados también bajo la consigna del “no” al TLC.
“El filibustero [estadounidense del siglo XIX William Walker] no pasó, el TLC no pasará”. “TLC: beneficio para los exportadores, miseria para los trabajadores”. “No a la globalización neoliberal”, eran algunas consignas que llevaban los manifestantes.
“Estamos en contra del TLC porque consideramos que vamos a perder la soberanía nacional y porque la educación pública se va a ver muy afectada, pues va a haber mucha educación privada”, declaró a EFE el presidente de la Asociación Nacional de Educadores [ANDE], José Antonio Barquero.
Fabio Chávez, dirigente de la Federación Nacional de Trabajadores de los Servicios Públicos, anunció un paro general en todo el país a partir del día 16 “para derrotar al TLC y a la derecha”.
Los trabajadores nicaragüenses celebraron marchas separadas que terminaron en dos concentraciones: una presidida por el presidente Enrique Bolaños y la otra por el líder sandinista Tomás Borge, que se acusaron mutuamente de la crisis política y económica del país.
Las marchas finalizaron sin incidentes con sendos actos que se realizaron a unos 400 metros de distancia uno del otro, tres días después de que concluyera el paro del transporte urbano que paralizó durante cuatro días a la capital nicaragüense.
Por su parte, los trabajadores de Panamá demandaron un aumento del salario mínimo, que las futuras reformas a la Caja de Seguro Social [CSS] no perjudiquen a los asalariados y condenaron la corrupción en las instituciones públicas.
El TLC entre Centroamérica y EE.UU. se firmó en mayo de 2004, y tres meses después se le adhirió la República Dominicana y entrará en vigor cuando lo hayan ratificado los respectivos Congresos.