Chile: Avanza el voto “NO al TPP” en Cámara de Diputados

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Por Lucía Sepúlveda | 17-3-19

Chile: Avanza el voto “NO al TPP” en Cámara de Diputados

Desde la Plataforma Chile Mejor sin TLC llevamos más de cinco años pidiendo que se abra a todo nivel la discusión sobre el TPP11 (antes TPP) porque imaginábamos que iba a ocurrir lo que efectivamente pasó. El Congreso se iba a ver obligado a aprobarlo bajo un trámite de urgencia impuesto por el gobierno de turno sin discutirlo. Es lo que hizo Piñera siguiendo uno por uno los pasos de Bachelet en este tema.

Las organizaciones que en todo el país finalmente logramos incorporar en el debate de las redes sociales el tema del TPP y emplazar a los parlamentarios a definirse. Están haciéndolo contra el TPP muchos de ellos, entendiendo que este tratado en realidad no es sobre libre comercio. El gobierno asegura que así aumentará las exportaciones de carne y otros rubros en los que participa la agroindustria. Ayer jóvenes de todo Chile marcharon reclamando que hagamos algo para que puedan tener un planeta y un país donde recuperar sus sueños. Algunos portaban carteles No al TPP ya que este tratado aumentará las emisiones de carbono porque incentiva precisamente actividades de altas emisiones como las de la agroindustria, que produce a partir de agrotóxicos y fertilizantes.

El TPP es sobre libertad total para las corporaciones transnacionales que depredan nuestros territorios y empobrecen a sus habitantes, en especial las mujeres, dejándolas sin agua, sin semillas y envenenando a sus familias. Sus verdaderos redactores son los más de 600 lobbyistas de las transnacionales mineras, farmaceúticas, biotecnológicas y de internet. Los inversores pretenden obtener así lo que no logran a través del congreso ni en tribunales.

Piñera dice que el TPP11 es diferente al TPP con Estados Unidos. Eso es falso porque sus 30 capítulos de más de 600 páginas están plenamente vigentes, y las 20 disposiciones “suspendidas” por la salida de Estados Unidos pueden ser repuestas en un trámite parlamentario de fácil despacho en el congreso porque difícilmente se entrabaría el regreso de Estados Unidos y el gobierno ya ha expresado su voluntad de que Estados Unidos vuelva a ser parte del tratado.

El TPP 11 es un candado a todo posible avance respecto de temas como las AFP y la recuperación de bienes comunes como el agua y la semilla. La Cámara de Diputados hasta ahora sólo ha permitido escuchar la voz de las organizaciones socioambientales en la Comisión de Relaciones Exteriores y este lunes lo hará en la Comisión de Agricultura pero hasta ahora venía impidiendo que pase a otras comisiones como Ambiente.

Cómo nos daña a las mujeres y los territorios

El tratado impactará el acceso a las semillas y alimentos sanos, generando alzas en sus precios y escasez. El TPP11 sigue exigiendo la ratificación del convenio UPOV 91 de privatización de la semilla del cual Chile aun no es parte. Eso implica reflotar la Ley Monsanto, requisito para implementar esa ratificación y criminalizar el libre intercambio, reproducción y conservación de las semillas realizado ancestralmente por campesinas e indígenas, para aumentar las ganancias de Bayer Monsanto y otros. Así aumentará la migración rural, se expandirán las plantaciones forestales y los cultivos transgénicos con su paquete tecnológico de agrotóxicos, afectando gravemente la salud de nuestras familias, y contaminando los alimentos, agua, y ecosistemas.

Este tratado protege la inversión en minería, que tiene un alto impacto ambiental, y además el gobierno ha dicho en el congreso que el TPP aumentará la producción industrial de carne para exportación. Sabemos que esa actividad deteriora en forma insoportable la calidad de vida y salud de las comunidades donde están las plantas faenadoras, como ya se vio en Freirina y actualmente en las regiones del Maule y Metropolitana (Melipilla) entre otras. Además aumentarán las emisiones de gases de efecto invernadero acelerando el cambio climático en forma inversa a los compromisos de Chile. Los impactos de la agroindustria y las semilleras de transgénicos serán más graves por el reciente proyecto de expansión de la planta de Monsanto en Paine, restringiendo o contaminando aún más el agua disponible en esos territorios.

Afectará asimismo la economía familiar en el tema salud encareciendo los medicamentos ya que se obstaculiza el acceso a genéricos usando trucos para aumentar la duración de las patentes, reconociendo incluso los años que duran en el extranjero lo que no ocurría hasta ahora.. Entre las medidas provisoriamente suspendidas pero que pueden ser repuestas en breve está el hecho de que el tratado expande de 5 a 8 años la duración de las patentes de los medicamentos biológicos, usados para las enfermedades catastróficas. El impacto es muy grave dado que el 26% del presupuesto público en remedios se destina a la compra de estos medicamentos, por eso los enfermos de cáncer y personas viviendo con VIH tendrán más dificultades para contar con remedios, y la viabilidad de las farmacias populares estará en riesgo por el alza de precio de los medicamentos. Se permiten además “segundos usos” para revalidar patentes, lo cual hasta ahora no ocurría.

Y por otra parte entre las disposiciones que pueden ser repuestas si vuelve Estados Unidos, está criminalizar la descarga libre de información de internet o el colgarse de señales satelitales.

Amenaza sobre soberanía

En la práctica el tratado se constituye en un “congelador” de nuevas leyes y derechos a incorporar en la constitución o en nuevas leyes, y un candado para las luchas sociales orientadas a generar cambios de fondo, que podrán ser considerados “obstáculos al comercio” por el TPP. Una nueva constitución que nos permita recuperar los derechos arrebatados en materia de previsión social, y el derecho humano y de la tierra al agua, tendría nuevas trabas al afectar las ganancias de los inversores en esos negocios. Si las comunidades logran detener un megaproyecto, o tras grandes movilizaciones se dictan leyes que castiguen efectivamente el daño ambiental y la destrucción de los territorios, la transnacional podrá demandar al Estado chileno por no cumplir sus “expectativas razonables de ganancia”. Serían demandas unilaterales porque el Estado no puede contrademandar y deberá defenderse en paneles internacionales que no respetan las normas del debido proceso y en los cuales las transnacionales tienen mayoría. Así le sucedió a Ecuador donde el fallo apoyó a Chevron liberándolo de pagar por daños en la Amazonía, y en Egipto, donde en 2012 la transnacional francesa Veolia logró con su demanda que el gobierno anulara el alza del salario mínimo durante la construcción de una represa. La soberanía nacional estará muerta y enterrada y de aprobarse el Acuerdo Transnacional TPP, los verdaderos gobernantes serán las representantes de las transnacionales.

El gobierno tampoco hizo la consulta previa, libre e informada dispuesta en el Convenio 169 de la OIT sobre derechos de pueblos indígenas, ocultando que este tratado garantiza el nivel máximo de garantias a los inversores en megaproyectos energéticos, mineros y otros que obviamente se realizarán en territorios donde habita el pueblo mapuche, aymara y otros pueblos. Por ello las organizaciones indígenas han iniciado un proceso de movilización para ejercer este derecho en relación al TPP.

Los diputados y senadores que emitan su voto a favor deben estar conscientes que están votando contra las comunidades y sus propios votantes y serán identificados en nuestra campaña www.listanegraparlamentarios.cl. Llamamos a todos los territorios a informarse y resistir. Hemos avanzado y sabemos que cada vez más bancadas deciden cumplir sus compromisos con el país y votar contra el TPP. Más allá de lo que ocurra en estas votaciones, sabemos que leyes y acuerdos de este tipo no podrán detener el avance de quienes quieren el fin de las AFP y de los territorios que se organizan para sobrevivir y mejorar su calidad de vida impactada por los megaproyectos de inversión.

Lucía Sepúlveda, Plataforma Chile Mejor sin TLC y Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile.