Ecuador desestima TLC con la UE basado solo en cuestiones arancelarias

Ecuador desestima TLC con la UE basado solo en cuestiones arancelarias

El gobierno de Correa concibe negociaciones únicamente para la firma de un "Tratado de comercio para el desarrollo".

26-1-2009

El ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Fander Falconí, declaró hoy en Bruselas que su país "no quiere" un Tratado de Libre Comercio (TLC) con la Unión Europea (UE) basado en meras cuestiones arancelarias y que Ecuador sólo concibe negociaciones para la firma de un "Tratado de comercio para el desarrollo".

Falconí, que se reunió en Bruselas con la comisaria europea de Comercio, Catherine Ashton, insistió en que en el nuevo marco de negociación entre la UE y la Comunidad Andina (CAN) para la firma de un Acuerdo de Asociación, Ecuador "no va a negociar un TLC" que se apoye únicamente en acuerdos arancelarios con la UE.

La semana pasada la administración del Presidente Rafael Correa se sumó a la disposición de Colombia y de Perú para continuar con las negociaciones comerciales con la UE después de que Bolivia las bloqueara el pasado mes de junio. Sin embargo, antes del comienzo de las conversaciones Falconí quiso trasladar a la UE una serie de "matices" que Ecuador considera "importantes".

Hace varios días, el bloque europeo había manifestado ya su intención de reforzar el diálogo político y la cooperación con la Comunidad Andina. Kenneth Bell, jefe de la delegación de la Comisión Europea, declaró que "la esperanza es que se sumen todos" los países miembros de la Comunidad Andina (CAN) a las negociaciones comerciales con Europa. "La puerta queda abierta. Unos irían más rápido que otros pero la esperanza es que se sumen todos", agregó.

"Para nosotros es muy importante que la negociación responda a nuestra conceptualización del comercio" de forma que Ecuador alcance el llamado "Tratado de Comercio para el Desarrollo", dijo Falconí citando los nuevos compromisos que incluye la Constitución aprobada en septiembre del año pasado.

La nueva Constitución significa "un nuevo pacto social" y es "muy clara" al afirmar que "no podemos someternos a arbitrajes internacionales" y que "el Estado se reserva el derecho de salvar los servicios en sectores estratégicos como el eléctrico, la minería, el petróleo o el agua".

Así, "una desgravación recíproca" o la mera apertura de los mercados "tendría que estar aparejado con un diálogo de cooperaicón técnica y de diálogo político", dijo el canciller, que insistió en el "reconocimiento de las asimetrías comerciales" entre la UE y Ecuador.

Además, Falconí pidió un tratamiento diferenciado a todas las cuestiones relacionadas con los regímenes de derecho a la propiedad y el tratamiento a la propiedad intelectual.

En su visita a Bruselas, en la que se encontró además con la comisaria de Agricultura de la UE, Mariann Fischer-Boel, el canciller ecuatoriano insistió en la necesidad de que la UE "reconozca" los acuerdos alcanzados el pasado mes de julio para reducir los aranceles del banano que se exporta a la UE.

El acuerdo que Ecuador, el primer exportador de banano en el mundo, busca que se cumpla es el dictado por la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Ginebra, que debió aplicarse desde el 1 de enero de este año y que fija el nuevo arancel en 148 euros por tonelada para 2009 y que lo baja paulatinamente hasta llegar a 114 euros por tonelada en 2016.

La UE no ha aplicado la norma argumentando que está subordinada a que concluyan las negociaciones de la Ronda de Doha sobre libre comercio internacional.

Falconí se reunirá mañana con la comisaria europea de Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, con la que abordará otros temas de carácter político de interés para Ecuador como la inmigración.

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source: La Tercera