El Plan Puebla Panamá avanza: Nuevo nombre, el mismo juego

El Plan Puebla Panamá avanza: Nuevo nombre, el mismo juego

Por Laura Carlsen, Programa de las Américas Comentario, 14 de septiembre de 2009

Cuando se reunieron los países de la "IX Cumbre de Tuxtla" en Costa Rica el 24 de julio, fue la declaración en contra del golpe de estado en Honduras que captó los encabezados de los periódicos regionales. Casi pasó desapercibido el trabajo principal de este grupo, que es el avance del plan de integración regional conocido como el Plan Puebla-Panamá (PPP).

En la reunión, los jefes de Estado de la región, más la República Dominicana y Colombia, acordaron seguir adelante con el plan de integración que incluye megaproyectos de infraestructura para lograr la "competitividad" de la región en el marco de la globalización neoliberal, que ha sido rechazado por pueblos y expertos a raíz de la crisis global que ha provocado y por sus terribles impactos en acelerar la desigualdad social, el desplazamiento de poblaciones locales y la destrucción ambiental.
"No Queremos Plan Puebla Panamá." Photo: La Otra en Campeche.

En la Cumbre fue presentado a los mandatarios el informe 2008-2009 de avances del Proyecto de Integración y Desarrollo Mesoamérica. El Proyecto es el Plan Puebla Panamá (PPP) con algunos ajustes y fue relanzado por el presidente de México Felipe Calderón en una reunión en Campeche en abril de 2007 como "una respuesta a los desafíos y oportunidades que nos presenta la coyuntura internacional." En la Cumbre de Tuxtla de 2008, también llevado a cabo en México, el PPP fue rebautizado como el "Proyecto de Integración y Desarrollo Mesoamérica" (PM). El cambio de nombre se debe a las resistencias locales, nacionales e internacionales al PPP, que lograron parar proyectos y echar abajo multimillonarios esfuerzos de relaciones públicas para la promoción del Plan.

Los principales proyectos que se están llevando a cabo actualmente son de la construcción del Sistema de Interconexión Eléctrica para Centroamérica (SIEPAC) que contempla una línea de transmisión desde Guatemala a Panamá, la construcción de 381 presas hidroeléctricas, una red mesoamericana de carreteras de más de 10,209 Km., agronegocios y la construcción de plantas de biocombustibles. Según los últimos datos disponibles, el PPP-PM tenía 99 proyectos con un costo por arriba de 8 mil millones de dólares.

La nueva versión agrega temas sociales como la educación y la salud y le da un nuevo marco institucional, sin cambiar en nada el modelo de integración/ fragmentación orientado al mercado internacional y la explotación de recursos naturales por las empresas transnacionales.

Los participantes en la Cumbre recibieron un informe sobre los avances del Proyecto 2008-2009. La Llamada "Declaración de Guanacaste" agradece los principales financieros y colaboradores del proyecto: BID, BCIE, CAF, CEPAL, SG-SICA y SIECA. Asimismo, exhorta a la Comisión Ejecutiva del PPP-PM "a profundizar su esfuerzo por dotar al PM de instrumentos de gestión, incorporando a su cartera de proyectos, líneas de base e indicadores de avance que faciliten el seguimiento y monitoreo de sus actividades y un plan de trabajo a sus efectos", "incorporar a los ministros de Finanzas o Hacienda en las estructuras permanentes, a efectos de reforzar el vínculo entre las iniciativas regionales que patrocina el Proyecto y las programaciones presupuestarias nacionales que sean pertinentes" y "implementar las acciones derivadas del Informe." Las prioridades que destacan son el programa Aceleración del Corredor Pacífico de la Red Internacional de Carreteras Mesoamericanas (RICAM), proyectos portuarios, y completar la adquisición de los derechos de vía que permitan finalizar el tendido de la infraestructura del SIEPAC dentro de los plazos previstos.

Todos estos proyectos implican graves daños al medio ambiente y desplazamiento de comunidades locales y actividades económicas campesinas y de pesca. A pesar de haber incorporado más mecanismos de consulta en las normas y en la práctica, estos distan mucho de respetar lo mínimo necesario establecido en la Convención 169 de la OIT y otras normas.

El PPP-PM se impone sobre una de las zonas de mayor diversidad biológica y cultural en el mundo y de abundantes recursos naturales. Llamado el "hotspot" mesoamericano, contiene el 7% de las especies conocidas de animales y alrededor de 5,000 especies endémico de plantas. Es una región en peligro—se conserva sólo 20% de su vegetación original.

Un ejemplo revela los daños del modelo de integración impuesto regionalmente. Un estudio de Conservación Estratégica concluye que un ramo del RICAM que pasa por la Selva Maya llevaría a la deforestación de alrededor de 311,170 hectáreas de selva en los próximos 30 años; fragmenta el hábitat del jaguar en 16 parches; incrementa la vulnerabilidad del ecosistema ante huracanes e incendios; aumenta procesos de toma de tierras, tala ilegal, y contrabando de especies de flora y fauna. El estudio encuentra muy escasos beneficios a la población campesina/indígena local y daños a sus actividades económicas tradicionales. Hace un cálculo de costos/ beneficios tomando en cuenta el costo de la liberación de por lo menos 225 millones de toneladas de dióxido de carbono, con un costo global ambiental de por lo menos US$136 millones (valor presente), y concluye que aun visto en términos económicos el resultado neto es negativo:

"Este estudio pone en cuestionamiento la aplicación en la Selva Maya del modelo de desarrollo caracterizado por grandes obras de infraestructura como el propuesto por el Plan Puebla Panamá y el Proyecto Mundo Maya. En algunos casos, estos modelos llevan a los países en desarrollo a realizar grandes inversiones con pocos resultados, alto endeudamiento, y como se muestra en este caso particular, con pérdidas tanto económicas como del patrimonio natural. Para agravar la situación, frecuentemente estas obras son subutilizadas y generarán permanentes gastos de mantenimiento y una obligación continua para los contribuyentes."

Las organizaciones sociales afectadas van más allá en su crítica. La Organización Fraterna Negra Hondureña (OFRANEH) dice: "Los cinco corredores que pretende abarcar más de 13.000 kilómetros y según los diseñadores del proyecto propiciarán la conectividad y competitividad de la región, ponen en peligro los hábitats de la mayoría de los pueblos indígenas de Mesoamérica."

El marco conceptual

El PPP-PM busca insertar a Mesoamérica en la economía global, orientado hacia el mercado de los EEUU en un momento en que éste se desplome. Desmantela actividades productivas de pequeña escala a nivel nacional para buscar grandes inversiones extranjeras en el momento en la inversión extranjera se reduce y la crisis ambiental provocada por este tipo de desarrollo se vuelve cada más evidente e inaceptables. El modelo de producción de materias primarias y extractivista recetado por los bancos multilaterales a los países de la región requiere de una moderna infraestructura de gran escala, pagado en parte por países en crisis que arrastran una deuda social enorme.

La visión desde arriba de la integración regional contempla a las comunidades de la región—en muchos casos, como la Selva Maya y OFRANEH, comunidades indígenas y campesinas—como objetos y no sujetos en el desarrollo. El PPP-PM ahora incluye una serie de muy pequeños proyectos productivos y programas asistencialistas para estas comunidades, separado del, y saboteado por, el gran plan regional de desarrollo basado en la inversión extranjera. En el sur de México, donde está avanzado el PPP-PM, la organización indígena UCIZONI en el Istmo de Tehuantepec reporta que estos programas "han tenido un saldo negativo en nuestras comunidades, ya que los impactos negativos de la inversión extranjera no se compensan con los programas gubernamentales de asistencia. En el contexto actual de recortes en los rubros de educación, salud y subsidios agrícolas, y la desregulación de la inversión, se prevé que este saldo negativo se profundizará."

Para sus planes, las poblaciones locales son objetos para manipular a su conveniencia y en muchos casos estorban. El cambio en uso de suelo de bosques naturales y agricultura campesina, por represas que inundan comunidades enteras, la construcción de carreteras para extraer recursos, plantaciones forestales y la promoción de agronegocios lleva a una pérdida neta de empleos, impulsando a los y las habitantes hacia la migración.

Tema de seguridad - el caballo de Troya de la integración PPP-PM

La Cumbre en Costa Rica fue la segunda desde el inicio de la fase Proyecto Mesoamérica. En ella, se consolidó el tema de la seguridad, incorporado en la Cumbre de 2008. La Declaración de Guanacaste incluye diez puntos dedicados únicamente a la guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado. El segundo de estos establece el rumbo de esta "guerra":

Acoger con satisfacción la Iniciativa Mérida, como un importante instrumento de cooperación internacional en el combate a la delincuencia organizada transnacional, en particular al narcotráfico, con base en un enfoque de responsabilidades compartidas, pero diferenciadas entre los Estados. Asimismo, manifestar el deseo de ampliar la cooperación regional contra la delincuencia organizada y la urgencia de que se incrementen sus fondos para desarrollar y fortalecer las capacidades de cada Estado. En ese sentido, reiterar la solicitud al Gobierno de los Estados Unidos de América para incrementar los recursos de cooperación que destina a esta materia.

La Iniciativa Mérida es un plan de seguridad regional diseñado por el gobierno de George W. Bush según las líneas de la Estrategia de Seguridad de EEUU y el paradigma contraterrorismo. La experiencia de México con la Iniciativa Mérida y el modelo de "guerra contra las drogas" así como el crimen organizado que promueve, es ilustrativo. Desde su aplicación, la presencia de tropas en comunidades y ciudades mexicanas ha incrementado de manera exponencial a 45,000; los reportes de violaciones de derechos humanos por el Ejército aumentaron seis veces; la violencia hay llegado a 12,300 muertos relacionados a la lucha contra el narcotráfico; la interdicción su redujo a la mitad entre 2007 y 2008; y no existen indicios de una reducción en el flujo de drogas al mercado EEUU. La iniciativa incluye medidas represivas para el control de migrantes centroamericanos, y lleva a una situación de criminalización de la protesta civil. Dirigentes y bases de los movimientos sociales han sido falsamente acusados de narcotráfico, producción de droga y terrorismo.

En el marco de la cooperación en la iniciativa—que no incluye ningún obligación por parte de EEUU en el problema causado por su mercado y la facilidad de venta y distribución en su territorio—agentes del gobierno estadounidense operan cada vez más en territorio mexicano y entidades claves para la soberanía nacional como las fuerzas armadas, los policías, los organismos de inteligencia y el ramo judicial están en riesgo de perder aun más su soberanía debido a la injerencia de EEUU. En vez de promover un diagnóstico integral sobre el problema de seguridad en la región, desde la perspectiva de la región misma, la Cumbre llama a extender este modelo fracasado, con extremos costos a la sociedad en derechos humanos y libertades civiles.

La OFRANEH destaca los riesgos en Centroamérica:

"El Proyecto Mesoamérica es la zanahoria que viene acompañada de un garrote denominado la Iniciativa Mérida, versión local del Plan Colombia. Narcotráfico y maras se han convertido en el pretexto para la militarización paulatina del istmo, siendo que los dos problemas traen un rotulo visible que dice ’made in usa’."

La integración ALCA a través de la infraestructura

La Cumbre también refrendó la relación del PPP-PM con el modelo TLCAN-ALCA. Un punto es "Reiterar que la integración económica es el camino para incrementar la competitividad de los países de la región y en este sentido, congratularnos con el inicio del proceso de negociación para alcanzar la convergencia de los Tratados de Libre Comercio entre Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y México." La declaración ratifica el compromiso con el proceso "Caminos de Prosperidad." Esta alianza de los países del Pacífico fue un invento del gobierno de Bush para unir los países que tienen tratados de libre comercio con EEUU y así dividir el continente. En la última reunión, hasta la Sec. de Estado Hillary Clinton cuestionó esta división a base de los TLC, sugiriendo la incorporación de otros países, entre ellos Brasil.

En la misma línea, la declaración llama seguir con la Ronda de Doha, diciendo "la conclusión de estas negociaciones contribuirá a la recuperación económica mundial y ampliará los beneficios del sistema multilateral del comercio." Llama a "la eliminación de ayudas internas a la agricultura que otorgan los países desarrollados" sin embargo no cuestiona las asimetrías no-compensadas entre países ricos y pobres en el planteamiento de la OMC que están en el fondo de su estancamiento.

En términos prácticos, el PPP-PM es parte de la revitalización del proyecto ALCA, después de haberse topado con la resistencia de los países andinos y del cono sur. Armado y maquillado, aún es reconocible. Los proyectos se orientan hacia la integración con el mercado estadounidense y al ofrecer óptimas condiciones de inversión para el capital extranjero, perjudican los intereses de las comunidades locales, de la nación, y del desarrollo sostenible y conservación del medio.

Laura Carlsen es directora del Programa de las Américas. Ella estaba en Tegucigalpa como miembro de la delegación internacional para la Semana de los Derechos Humanos de las Mujeres en Honduras.

Este artículo fue publicado originalmente en la revista El Grito.

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source: RECALCA