TLCAN, mejor solo que mal acompañado

TLCAN, mejor solo que mal acompañado

Por Miguel Tinker Salas* | 29-8-17

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Con Donald Trump los ataques contra México y sus ciudadanos no cesan. Desde el primer día que anunció su candidatura, declaró que México enviaba a Estados Unidos asesinos y violadores fomentando odio contra mexicanos. Trump y sus asesores calculan que atacar a México y los mexicanos y en particular los inmigrantes, no les incurre un costo político. En la semana pasada Trump amenazó con cerrar el gobierno si el Congreso no provee fondos para construir su muralla, planteó la posibilidad de cancelar el programa que protege a los llamados soñadores, indultó a Joe Arpaio, el sheriff racista de Arizona que fustigaba a los inmigrantes y reiteró la posibilidad de retirarse unilateralmente del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El TLCAN ha estado en la mira de Trump desde que inició su campaña. Del primero al 5 de septiembre representantes de México, Estados Unidos y Canadá se volverán a reunir para continuar la renegociación del TLCAN. Lamentablemente, estas negociaciones ocurren a puerta cerrada sin consultar con segmentos de la población más afectados por el tratado o tomar en consideración la condición de los inmigrantes mexicanos en EU.

La ley fast track que permite acelerar la aprobación de cualquiera renegociación en el Congreso de EU se vence el 30 de junio de 2018. Dado el calendario electoral tanto en México, donde habrá elecciones presidenciales el primero de julio de 2018, como en Estados Unidos, donde las habrá para el Congreso en noviembre del mismo año, es posible que se trate de llegar a un acuerdo de forma acelerada.

¿Dónde está la inmigración?

Desde su inauguración, Trump ha promulgado acciones ejecutivas que han reorientado el papel de las agencias de inmigración en Estados Unidos. Como resultado, el director de Seguridad Nacional, John Kelly (actualmente secretario general de la Casa Blanca), indicó que ninguna categoría de inmigrante indocumentado está exento, cualquiera podría ser deportado. Según cifras del ICE en mayo de 2017 más de 40 mil personas han sido arrestadas, un aumento de 38 por ciento sobre el año anterior, acciones que han separado a cientos de familias. En 2016 las remesas de los inmigrantes en EU superaban los ingresos obtenidos de las exportaciones del petróleo resaltando el papel central que juegan los inmigrantes en la economía y la sociedad mexicana. Es imposible pensar que una renegociación del TLCAN ocurra sin tratar el tema de la inmigración. Debe quedar claro que el tema no se resuelve impulsando un nuevo plan bracero que simplemente beneficie a la agroindustria de EU. Cualquier acuerdo tiene que incluir una forma de regularizar el estado legal de las personas indocumentadas que se encuentran en EU.

¿Dónde está el campo?

El TLCAN abrió a la competencia internacional el sector agropecuario de México. Los resultados fueron devastadores para el campo. Mientras EU subsidia su sector agropecuario, México eliminó subsidios y abrió el mercado de maíz a los productores estadunidenses. Productos agrícolas procedentes de EU inundaron el mercado mexicano. Como resultado millones de personas fueron obligadas a abandonar el campo sumándose a la creciente oleada de personas que emigraron hacia EU. México debería retomar la defensa de la granos, productos básicos de la dieta mexicana, que también representan el patrimonio social y cultural del país. Para asegurar el rescate del campo se necesita un programa de créditos, asistencia técnica, acceso a mercados y salarios que permitan una vida digna.

¿Dónde está la fallida guerra contra el narcotráfico?

En 2006, contando con el apoyo de Estados Unidos, el presidente Felipe Calderón declaró la guerra contra el narcotráfico. Para México los resultados han sido devastadores. Lejos de lograr la paz, la fallida guerra contra el narcotráfico ha producido miles de muertos y desaparecidos. En ese mismo tiempo el narcotráfico ha penetrado todas las instituciones mexicanas, incluyendo el sector militar, el político y el económico. México confronta una verdadera crisis humana; las muertes dolosas en este sexenio superan más de 90 mil 634. La violencia contra la mujer sigue en aumento; en 2016 se registraron cerca de 2 mil asesinatos de mujeres. Estados Unidos sigue siendo el mercado más grande para las drogas ilegales en el mundo, tema que se debería abordar en cualquier tratado entre los tres países.

Es incomprensible que cualquier renegociación del TCLAN dejara de incorporar la inmigración, la desigualdad laboral, el campo y la fallida guerra contra el narcotráfico. La ausencia de estos temas en la renegociación asegura que los grandes problemas nacionales que enfrenta México y los inmigrantes empeorarán. El mismo calendario electoral al que se han sujetado los negociadores también crea oportunidades. Las elecciones de 2018, tanto en Estados Unidos como en México, son la perfecta oportunidad para enviar un mensaje claro a la clase política de ambos países que le han dado la espalda a la población.

*Historiador y profesor en Pomona College en Claremont, California.

source: La Jornada