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Entrevista con Lice Cokanasiga y Adam Wolfenden de Pacific Network on Globalisation (PANG) [Red del Pacífico sobre la Globalización]

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Entrevista con Lice Cokanasiga y Adam Wolfenden de Pacific Network on Globalisation (PANG) [Red del Pacífico sobre la Globalización]

18, de febrero 2020

por bilaterals.org

bilaterals.org: ¿Cuál es el estado actual del PACER+ (el Acuerdo de los Países de las Islas del Pacífico por sus siglas en inglés) que se firmó en 2017?

PANG: Hasta el momento sólo Australia y Nueva Zelanda lo han ratificado [después de ocurrida la entrevista, Samoa ratificó el acuerdo]. PNG, Fiji, Palau, Las islas Marshall. y la Federación Micronesia se apartaron o no muestran ningún interés en firmarlo. Países como las Islas Cook, han dicho que lo ratificarán pronto pero queda la incertidumbre de si podrán o no acceder a la ayuda al desarrollo que era parte del paquete. Es difícil hallar información de cómo transcurre el proceso de ratificación en algunos países, pero parece ir lento. La fecha límite inicial para que entrara en vigor era el inicio de 2019, pero es obvio que esa fecha ya caducó.

¿Cuáles son los puntos centrales?

Los países del Pacífico se han comprometido a recortar en promedio 88% de las líneas arancelarias, y en algunos sectores, 99%. Existen amplios compromisos en cuanto a inversiones en el sector de los servicios. Este acuerdo es muy integral, lo que significa una restructuración significativa de la economía de estos países sin recibir nada a cambio. Ya se cuenta con un acceso a Australia, libre de cuotas. La ayuda al desarrollo es muy poca y de hecho proviene de presupuestos de asistencia ya existentes. Así que los costos para los países del Pacífico son muy altos y la retribución casi nula.

¿Existen preocupaciones específicas en los países del Pacífico?

Papua Nueva Guinea y Fiji están particularmente preocupados por el capítulo de bienes en lo tocante a las medidas de salvaguarda y protección industrial —tal vez las razones por las que PNG y Fiji se alejaron del acuerdo. En cuanto a las inversiones, pienso que los países fueron atraídos a la idea de que los TLC traerían más inversiones, así que si firmaban el PACER+ esto traería más inversiones extranjeras, aunque les hemos tratado de explicar que no es así como funcionan los acuerdos. La gente no puede decidir inversiones sobre la sola base de los TLC y el problema con el PACER+ es que restringe el modo en que los gobiernos pueden dirigir una inversión, y los requisitos que se le pueden poner a una inversión para garantizar que se maximicen los beneficios. Tomemos el turismo, por ejemplo. Es seguro que habrá empleos para desempeñar el tipo de trabajos que requieren los servicios de bajo nivel, pero si requieres que tengan contenido local y cuotas relacionadas con niveles administrativos o una capacitación de personal, eso aumentaría el beneficio de tales inversiones y sería mejor para todo mundo. La otra cuestión son los ingresos del gobierno, que siempre han sido un problema en muchos países, para Vanuatu en particular. Hicieron de la concesión de alguna ayuda en materia presupuestaria un criterio para la ratificación del acuerdo.

¿Qué tanto pesa en la agenda de Australia y Nueva Zelanda el PACER+ en comparación con el RCEP y el TPP?

Por supuesto que el retorno del RCEP (la Asociación Económica Regional Integral) y del Acuerdo Integral y Progresivo de la Asociación Transpacífica o CPTPP por sus siglas en inglés) son mucho más importantes para Australia que el PACER+. Pero el génesis del PACER+ le significa a Australia y Nueva Zelanda el mantener su dominación comercial, especialmente en servicios e inversiones. Y en cuanto a los bienes, están conscientes de que lentamente perderán ante China en el comercio de mercancías. Si miramos la historia de PACER, implicaba un marco de acuerdo que básicamente decía: si un país del Pacífico va a negociar un acuerdo comercial con un país desarrollado, entonces tiene que ofrecer eso a Australia y Nueva Zelanda. Así que cuando llegaron los Acuerdos de Asociación Económica con la Unión Europea y supuestamente activaron esa cláusula con PACER, fue entonces que comenzaron las conversaciones de PACER+. No es un mercado insignificante para Nueva Zelanda y Australia, y no quieren perderlo debido a su proximidad y su historia colonial.

¿Qué tipo de movimientos están involucrados en la lucha contra PACER+?

En PANG confiamos en el respaldo de otras entidades, hablando en el sentido amplio. Cuando hicimos peticiones para presentar una respuesta regional, tuvimos mucho respaldo de grupos nacionales y regionales. Los grupos feministas en particular siempre han sido fuertes en sus narrativas de qué es lo que implican los tratados de libre comercio y de las situaciones económicas y patriarcales. Pero también depende de qué tan articulados están los grupos en cada país. En Vanuatu, por ejemplo, puedes conseguir apoyo del Consejo de Jefes pero también del sector privado.

¿Tras las conversaciones de Cotonou, qué tan avanzadas están las negociaciones?

Es difícil acceder a todos los documentos que nos hubiera gustado tener. Los mandatos de la negociación fueron difundidos por la UE y la “African, Caribean and Pacific Group of Countries” (ACP), la agrupación de países de África, el Caribe y el Pacífico y el lenguaje es bastante lúgubre. Los objetivos de la Unión Europea son en gran medida la expansión del comercio bajo sus acuerdos de participación económica (EPA), sus políticas de minerales, el acceso a los recursos del Pacífico y al fondo del mar más las pesquerías, para garantizar que nada quede fuera. El lenguaje comercial es muy agresivo. Todo tiene que ver con reformas regulatorias como la transparencia, la consulta, los cambios en las políticas y la creación de un ambiente amigable con los inversionistas. Pero todo es en favor de los negocios. Y es muy decepcionante también por el lado de la ACP. Parecen concordar con el modo en que la liberalización del comercio arrojará beneficios, aunque digan que no quieren asumir los compromisos de la OMC+. Por un lado piden asistencia técnica y algo de financiamiento para implementar los compromisos hechos en otras partes, pero también se compran la idea de que necesitan atraer las inversiones extranjeras. Por otro lado, los países de ACP querían negociar en bloque para apalancar su fuerza y sus números, pero eso lo rompió muy pronto la Unión Europea, así que lo están haciendo con pilares regionales. Según lo que escuchamos de los funcionarios, esto va avanzando. Hay todavía alguna contención en torno al capítulo de desarrollo sustentable e incluyente, que aborda todo lo relativo al comercio. El Pacífico emitió una declaración de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) que fue bien recibida porque es clara y sistemática. La presión se ejercerá cuando expire el acuerdo de Cotonou en 2020.

¿Qué hay de la influencia de China en la región, en particular como parte de la Iniciativa del Franja y la Ruta?

Al presente, siete países en el Pacífico han reconocido oficialmente a China, como son Papúa Nueva Guinea, Vuanatu, Fiji, Tonga, Niue, Las Islas Cook, Samoa y las Islas Solomon que se unieron recientemente.
La presencia e influencia de China está causando mucho malestar entre los socios económicos tradicionales del Pacífico, es decir, Australia, Estados Unidos, Francia y Nueva Zelanda. La rápida respuesta de China a los préstamos, cuando se solicitan, principalmente para construir o reconstruir infraestructuras, también está causando muchos problemas a Australia porque planea crear un banco de infraestructuras como parte de su compromiso con Step Up Pacific. Por ejemplo, Australia también se queja de un nuevo muelle que se construyó en Vanuatu con financiamiento de los bancos y el gobierno chinos. La proximidad de Australia a Vanuatu ha elevado las preocupaciones de seguridad y la posibilidad de que China establezca una base naval en Luganville. En julio de 2019, Australia lanzó una instancia de financiamiento de infraestructura conocida en inglés como Australian Infrastructure Financing Facility.

En noviembre de 2018, PNG fue anfitrión de la cumbre de la APEC y el primer ministro O’Neill invitó a los líderes de las Islas del Pacífico a tener una reunión bilateral con el presidente chino Xi Jiping. Como resultado de la reunión Tonga pudo posponer sus pagos por préstamos cinco años y Fiji se comprometió pero todavía no se une.
China ha aumentado sus préstamos a Fiji, Vanuatu PNG y otros. Pero Australia sigue siendo el socio número uno en el desarrollo para las Islas del Pacífico, a menos que cobre vida un préstamo chino planeado para reconstruir las carreteras y las infraestructuras de PNG. Entonces China tomará el control como socio principal en el desarrollo de la región.
Las inversiones chinas cubren escuelas, instalaciones deportivas, proyectos de hidroelectricidad, bienes raíces y servicios, y recursos naturales como pesquerías, oro, cobre, bauxita y caminos.
Para 2016, el intercambio comercial entre las islas del Pacífico y China estaba valuado en 7 mil 500 millones de dólares.

Contacte con PANG en campaigner@pang.org.fj (en inglés)


 Fuente: bilaterals.org