EEUU busca prórroga de "vía rápida" para acuerdos comerciales

WASHINGTON, por NESTOR IKEDA, 13-3-07

"Ese es el propósito del presidente", dijo el congresista demócrata Charles Rangel a reporteros, luego de hablar ante empresarios sobre la agenda del comité que preside y que es donde se inician los debates en la Cámara de Representantes relacionados con tratados internacionales de comercio.

La prórroga de esa ley, conocida como TPA (Trade Promotion Act) o "fast track" debido a que elimina la posibilidad de modificación por el Congreso de los tratados, beneficiaría directamente a Panamá e indirectamente a Perú y Colombia.

La ley expira el 30 de junio, y aun cuando Bush ha pedido su renovación, que sería por otros dos años, Rangel seguía todavía discutiendo con el gobierno los nuevos términos laborales y ambientales que deben regir las futuras negociaciones comerciales al amparo de la nueva ley.

Dijo que el problema con esas discusiones era que el gobierno estaba tratando de sacar adelante "la agenda republicana de comercio".

"Si tratáramos de negociar lo que sería la política comercial de la nación, el fast track saldría adelante", afirmó.

Sobre la base de esa expiración, Panamá y Estados Unidos deben terminar el texto de su tratado de libre comercio (TLC) a lo sumo el 31 de marzo. Ello se debe a que el fast track obliga a Bush notificar al Congreso con 90 días de anticipación su intención de firmar un acuerdo, y el plazo final para ese periodo con la actual ley empieza el 1 de abril.

Los dos países ya han concluido la negociación de los temas comerciales, pero dejaron el asunto laboral pendiente de los patrones que pudiera fijar en ese campo el nuevo Congreso de mayoría demócrata.

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que representa a Bush en el diálogo con Rangel, ha enviado esta semana a Lima, Bogotá y Panamá a John Veroneau, su segundo más alto funcionario, para hablarles de las negociaciones.

Un acuerdo USTR-Congreso daría a Colombia y Perú más certeza sobre cuánto más deben esperar para la ratificación legislativa de sus TLC.

Pero Rangel no dijo si el viaje de Veroneau se debía a que ya hay acuerdo con USTR, aunque por primera vez insinuó que las provisiones laborales deberían ser parte integral de los textos ya negociados, una posición a la cual se resisten los gobiernos de Lima y Bogotá.

"No hay duda que podemos lograr un acuerdo", dijo hablando ante miembros de WITA (Washington International Trade Association), un grupo de comercio internacional. "Por supuesto, a nosotros nos gustaría que sea parte".

Indicó que había quienes afirmaban que no era necesario tratar temas laborales en acuerdos comerciales si los países que negocien han suscrito los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

"Eso excluye a Estados Unidos de cualquier compromiso de hacer cumplir sus propias leyes", dijo. "Yo y no la OIT tengo que dar respuestas a temas que son importantes para nuestra gente".

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source: AZ Central